Las víctimas de abusos rechazan la solidaridad del portavoz del Papa
Víctimas de abusos sexuales se concentraron ayer ante el Vaticano para exigir más protección para los niños y castigo a los pederastas. En un momento de la protesta, el portavoz papal, el jesuita Federico Lombardi, se acercó a ellos para mostrarles su solidaridad. Un buen número de los manifestantes le rechazaron con gritos de "Vergüenza" y "Basta". Tras los abucheos, Lombardi invitó a una delegación de las víctimas a ir a Radio Vaticano antes de retirarse discretamente. El organizador de la protesta, Bernie McDaid, la primera víctima de abusos recibida por Benedicto XVI durante su viaje a EE UU en 2008, justificó el rechazo al portavoz vaticano: "En estos dos años no ha cambiado nada".


























































