Las consecuencias de los cambios en el Gobierno

Provisionalidad permanente

Josefina Cruz es la cuarta consejera de Obras Públicas en dos años y medio

"Otra vez no, es increíble". A un conocido empresario de la construcción andaluz se le atragantó ayer el café que tomaba mientras oía en la radio la remodelación del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que se lleva a Madrid a Rosa Aguilar, consejera de Obras Públicas en el último año y medio. "Vuelta a empezar", se lamentó. "Se quiera o no, un cambio de consejero siempre implica un parón, mientras se asienta, conoce a fondo la realidad del sector y de la propia consejería, y más cuando es tan compleja como esta en la interlocución", explica. Y ya van tres.

Josefina Cruz, la sucesora de Aguilar, va a ser la cuarta titular de la Consejería de Obras Públicas en los apenas dos años y medio transcurridos de legislatura. Curiosamente, el departamento más determinante para los sectores que con más crudeza han sufrido la crisis económica, construcción e inmobiliario, vive la legislatura en una provisionalidad permanente, no ya por los sucesivos cambios de titular, sino por las remodelaciones y cambios de competencias que han implicado. De este departamento dependen los planes de vivienda, el diseño y ejecución de las obras de infraestructura, la gestión del transporte en las nueve áreas metropolitanas, la planificación del desarrollo territorial y la aprobación de los planes de ordenación urbana de los municipios, que se encuentran justamente en pleno proceso de revisión.

Griñán reagrupó las competencias de esta consejería que Chaves dividió

Más información

No es la primera vez tampoco que la Consejería de Obras Públicas se ve descabezada por una decisión del presidente del Gobierno. Tras las elecciones de 2008, el entonces jefe del Ejecutivo andaluz, Manuel Chaves, decidió separar la anterior consejería en dos departamentos por la complejidad de todas las competencias que le correspondían: Vivienda y Ordenación del Territorio, que confió a Juan Espadas; y Obras Públicas y Transportes, puesto para el que nombró a Mar Moreno. Pero esta apenas duró tres meses. En julio de 2008, Zapatero la reclamó para un puesto en su nueva ejecutiva del PSOE que requería dedicación plena.

Luis García Garrido, viceconsejero desde hacía cuatro años le sustituyó. Pero el actual delegado del Gobierno en Andalucía no duró ni un año en la Consejería. En abril de 2009, José Antonio Griñán nombró su primer Gobierno, en el que se reservó como gran sorpresa la designación de Rosa Aguilar en Obras Públicas.

Espadas continuó mientras en Vivienda y Ordenación del Territorio, pero no llegó a cumplir dos años. Pasado el congreso socialista en el que Griñán fue elegido secretario general, el pasado febrero, Espadas sale del Gobierno para ser candidato a la alcaldía de Sevilla y el presidente decide reagrupar las competencias urbanísticas, de vivienda, de obras públicas y de transportes en un solo departamento y da continuidad a Aguilar. Hasta que Zapatero ha vuelto a intervenir.

"Ahora por lo menos viene alguien que sabe muy bien de lo que va esto, a quien no hay que explicar nada", se congratula el empresario tras conocer el nombre de la sucesora.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 21 de octubre de 2010.