FÚTBOL | Internacional

La FIFA investiga una presunta compra de votos para elegir la sede del Mundial 2018

La FIFA investigará una presunta compra de votos para la elección de la sede de la Copa del Mundo de 2018, a la que aspiran conjuntamente España y Portugal, así como Rusia, Inglaterra y Bélgica-Holanda, después de que el Sunday Times publicara que dos miembros del comité ejecutivo de dicho organismo habrían pedido dinero a cambio de sus sufragios. Los 24 miembros que lo componen decidirán el próximo 2 de diciembre, una cita que no se retrasará, dónde se disputarán este torneo y el de 2022, que han solicitado Estados Unidos, Japón, Qatar, Australia y Corea del Sur.

Amos Adamu, antiguo dirigente de la Comisión de Deportes nigeriana, fue grabado por los reporteros del Times -se hicieron pasar por representantes de un consorcio de compañías privadas norteamericanas- mientras exigía 500.000 libras (unos 571.000 euros), la mitad por anticipado, que invertiría en "un proyecto personal" de construcción de campos de fútbol artificiales en su país. Del mismo modo, el presidente de la Confederación Oceánica, Reynald Temariri, pedía financiación para una academia deportiva y avisaba de que había recibido ofertas de entre 7,6 y 9,5 millones de euros por parte de otros dos países candidatos.

Más información
La FIFA suspende provisionalmente a los dos sospechosos de participar en un soborno

The Sunday Times reveló también que partidarios de dos de los países que optan al Mundial de 2018 están ofreciendo en torno a las 750.000 libras (858.000 euros) por voto.

Un ex miembro del comité de la FIFA advirtió en declaraciones al periódico que, si no entra en el juego de la compra de votos, Reino Unido perderá la oportunidad de acoger la Copa del Mundo. "Inglaterra tiene buenas razones para acoger el Mundial, pero si no hace pactos... Es triste, pero es la realidad", declaró la fuente, no identificada.

Los periodistas del rotativo británico hablaron con seis miembros y ex miembros de la cúpula de la FIFA que les ofrecieron actuar como intermediarios en la negociación de votos y todos les sugirieron que pagaran sobornos a los miembros del comité ejecutivo.

"Toda asta información tiene un impacto muy negativo", admitió Joseph Blatter, el presidente de la FIFA.

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS