Reportaje:

Faldas con lagarto contra el decreto

El colectivo A Saia da Carolina reivindicará el 21 en Marín que los niños aprendan la canción en gallego; mientras, surgen adhesiones como la de una costurera de Cangas

En la próxima edición del libro de texto de sexto de primaria Juglar, de la editorial coruñesa Galinova, ya no se cantará a la falda de Carolina, sino a la blusa. Telmo Eiriz, fundador y director de la empresa, una de las pocas del territorio estatal especializada en libros de texto para la asignatura de música en Primaria y Secundaria, afirma que la canción A saia da Carolina no es una pieza sólo típica en Galicia. Todo gallego de pro la considera tan suya como la empanada o el licor café, pero "resulta que los portugueses opinan que en realidad es de ellos, y en Asturias y en León, aquí en versión La blusa de Carolina, también se ha cantado toda la vida".

Eiriz, que presume de haber sido profesor, durante 40 años, antes que editor, y de haber utilizado libros de enseñanza en gallego "en tiempos de Franco", asegura que él también está con los padres del Colexio Público A Laxe de Marín, que se han ofendido al comprobar que en el libro de este año se les enseña a sus hijos una versión en castellano de A saia. En la localidad pontevedresa se ha formado en respuesta la Plataforma Cívica A Saia da Carolina en Galego, que ha publicado un manifiesto en Internet y ha convocado una concentración para el jueves 21 a las 20 horas en la alameda.

En Madrid estudian a Milladoiro, a la París de Noia y 'Catro vellos mariñeiros'
"Esta asignatura se daba en gallego y no había problemas", lamenta el editor

Cuenta el editor que este curso, a consecuencia del Decreto do Plurilingüismo que impuso el Gobierno de Feijóo, "hay media docena de centros que han pedido libros de música en castellano; pero esos libros", justifica, "no están hechos para Galicia". "Esta asignatura, aquí, siempre se dio en gallego y no había ningún problema", lamenta Eiriz. "Yo no hago libros en castellano para Galicia, y si algún día los hiciese serían otra cosa", afirma. "Los que esta vez han pedido algunos centros de la comunidad los hago para mi otro mercado, bastante importante, en Madrid, Andalucía, Castilla y León y Extremadura", defiende Eiriz. "Y hasta en esos ejemplares para los niños de fuera incluyo o he incluido temas en gallego como Arroz con chícharos, Eime casar cun vello o Catro vellos mariñeiros, lo mismo que meto composiciones de Milladoiro o de Carlos Núñez y que en el apartado referido a las orquestas pongo como ejemplos Los Trovadores de A Coruña o la París de Noia".

El viejo profesor dice que A saia es una herramienta muy útil para explicar el compás de dos por cuatro (a diferencia del de seis por ocho, el más típico de Galicia), y que si decidió publicarla en la lengua del Estado para los castellanos es porque "la versión en español ya existía mucho antes de que Fuxan os Ventos popularizase tanto la pieza en gallego... Pero luego también Radio Tarifa hizo una versión fabulosa en castellano".

El 21, en Marín, los niños y los padres que reivindican el aprendizaje de A Carolina en lengua vernácula convocan "a todo el pueblo gallego" a cantar y bailar la pieza. "Nuestras voces serán una espiral infinita. No nos robarán la alegría", promete la plataforma A Saia en un manifiesto en gallego en el que no le reprocha nada a la editorial (ni siquiera cita su nombre) pero sí mucho a los gobernantes, que pretenden "una falacia imposible, el bilingüismo armónico". Este intento de "anormalizar lo normal" implica "barbaridades" y "patetismos" como "el cometido en el colegio de A Laxe", que sólo sirven para "robarle al idioma espacios reconquistados con años de lucha". La lengua gallega, "lo que nos hace únicos en el mundo", es la "víctima" de quienes "vienen administrando la educación en Galicia desde que hay autonomía política", porque "la cuestión del idioma siempre fue una batalla que convenía perder, aunque no mucho".

Respecto al estudio de A Saia da Carolina en castellano en algunos centros educativos gallegos, presentó una pregunta en el Parlamento el diputado nacionalista Bieito Lobeira. Pero el manifiesto, colgado hace cinco días en un blog (asaiadacarolinaengalego.wordpress.com), ya ha recibido varias muestras de apoyo, entre ellas la de Gloria Barcia, una costurera de Cangas que después de años cortando y cosiendo en vivo y en directo para sus clientas habituales decidió, a principios de verano, pasarse a las nuevas tecnologías vendiendo faldas por catálogo y a medida a través de la web saiasledas.com. Ella las diseña, las corta tomando como referencia las dimensiones (cintura, cadera y largo) que le facilitan por Internet las mujeres, y las cose en un taller cercano a la playa de Santa Marta que mira a las Cíes. Luego, muchas veces, su sobrina licenciada en Belas Artes, Ruth Barcia (aunque también una amiga de ésta y la propia hija de la costurera), remata la obra pintándola a mano.

El martes festivo, la canguesa se ofrecía con un mensaje a colaborar con la plataforma de Marín y prometía que "en breve" lanzaría un nuevo modelo inspirado en la reivindicación de estas familias. Ayer, al fin, terminó de confeccionar (y expuso en su web) una falda que ha bautizado con el nombre de Carolina, la bella que arrasaba en las verbenas con su saya de lagarto.

Gloria Barcia, en su taller de Santa Marta, muestra la primera Saia da Carolina que creó en solidaridad con los padres de Marín.
Gloria Barcia, en su taller de Santa Marta, muestra la primera Saia da Carolina que creó en solidaridad con los padres de Marín.Lalo R. Villar

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