Los preparativos del 29-S

Fomento y sindicatos muestran alivio por los primeros servicios mínimos pactados

Blanco tuteló el proceso que culminó con una reunión de casi 12 horas

La gestión de los servicios mínimos para la huelga general ha resultado la antítesis de la reforma laboral que la ha motivado. En solo dos días, Gobierno y sindicatos han logrado el primer acuerdo de la democracia sobre unos mínimos en el sector del transporte. Con mucho más margen de negociación, casi seis meses, la discusión de la reforma laboral culminó en fracaso. Ambos procesos comparten, eso sí, el componente noctívago, pues concluyeron bien entrada la madrugada.

Casi 12 horas de encierro ininterrumpido en el Ministerio de Fomento permitieron alumbrar unos mínimos razonables en el transporte ferroviario, aéreo, marítimo y por carretera dependiente del Ministerio de Fomento. Los detalles técnicos relativos a la aviación consumieron buena parte de esa jornada maratoniana, según los sindicatos, pues el acuerdo estaba ya hilvanado a primera hora de la madrugada.

"Los sindicatos demostramos que no somos cafres", afirma un dirigente de UGT

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Gobierno y sindicatos se jugaban mucho en la negociación. Ambas partes buscaban el apretón de manos como forma de legitimación. Para el Ejecutivo suponía el modo de reconciliarse parcialmente con los sindicatos, aun con una huelga general por delante, y marcar distancias respecto al Partido Popular, que no está pactando los mínimos regionales en las comunidades donde gobierna. Pese a que las negociaciones las dirigía el secretario general de Transportes, José Luis Cachafeiro, no es casual que el propio ministro, José Blanco, permaneciera en el ministerio hasta la medianoche y se dirigiera varias veces a los periodistas para mostrar su confianza en el acuerdo. Oficialmente asistía a otra reunión relativa a los Presupuestos para 2011, pero lo cierto es que ha tutelado todo el proceso con la directriz de pactar y minimizar la brecha abierta con UGT y Comisiones Obreras desde que empezaron los recortes sociales. Al mismo tiempo, el beneplácito sindical a los servicios mínimos reduce el riesgo de conflictividad el 29-S. "Esto garantiza la tranquilidad de cara a la huelga", vaticinó Cachafeiro en la comparecencia ante la prensa posterior al acuerdo.

También las centrales respiraron aliviadas con el pacto de mínimos. "Los sindicatos demostramos que no somos ningunos cafres", enfatizó Miguel Ángel Cilleros, responsable de Transporte de UGT. Salía así al paso de las críticas que están recibiendo las dos organizaciones desde que convocaron la huelga. "Esperamos que sea también un mensaje positivo para las comunidades autónomas, que sirva de ejemplo", añadió Enrique Fossoul, secretario de la federación de servicios a la ciudadanía de CC OO.

Más allá de su valor simbólico, los mínimos fijados son similares a los impuestos por el Gobierno de José María Aznar para la huelga general de 2002. Fomento ha cedido en la fijación de vuelos nacionales a cambio de introducir servicios de AVE y los sindicatos han dado su brazo a torcer en la inclusión de trayectos internacionales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 24 de septiembre de 2010.

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