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VUELTA RÁPIDA | MUNDIAL DE MOTOCICLISMO | Gran Premio de Aragón

La gran sorpresa de Alcañiz

Hoy no quiero hablar de la carrera. Todavía estoy impresionado con lo que he visto en Alcañiz. Era la primera vez que viajaba al interior de España. Y he quedado encantado. Al igual que yo había mucha gente que ha asistido al circuito este fin de semana que no sabía ni siquiera donde estaba Alcañiz, tanto españoles como extranjeros. Cuando llegué me pareció una zona bellísima, con pequeños pueblos con mucho encanto. Quizá la única queja que tenemos es la escasez de hoteles en la zona, pero todo el mundo con el que hablé se mostró sorprendido con las localidades en que estaba hospedado: con casas bajas, de piedra, pequeñas iglesias, y pueblos muy tranquilos.

Los alrededores de Motorland son fantásticos. Fue una grata sorpresa. La localidad de Alcañiz y el lago que bordea el circuito son muy especiales. Creo que muchos caímos en el error de pensar que cuatro carreras en España sería demasiado. Ahora creo que Alcañiz se merece la posición en la que se encuentra. Además, estoy convencido de que España es el único país que puede hacer algo así ahora mismo. El circuito está en un lugar genial para los espectadores: las gradas ofrecen una excelente visibilidad de muchas de las curvas; y se pueden ver muchas zonas del circuito desde lo alto de la montaña. Además, el público estaba perfectamente informado al detalle de la carrera gracias a la gran cantidad de pantallas. Estoy convencido de que la carrera tendrá muchos espectadores en el futuro.

El circuito es muy técnico, con curvas ciegas y de diferentes estilos, y la gente está muy encima de la pista

La pista en sí es increíble. Es totalmente diferente al resto de los trazados en el mundial de motociclismo. Distinto a todos, con cierta semejanza al de Estambul, pero con más carácter. Además, ha gustado a los pilotos de todas las categorías. Es muy técnico, con bastantes curvas ciegas y de diferentes estilos. Además, la gente está muy encima de la pista, las gradas están muy cerca y eso los pilotos lo sienten y lo agradecen. Son casi dos minutos por vuelta y eso a mí, personalmente, me encanta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de septiembre de 2010