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Necrológica:
Perfil
Texto con interpretación sobre una persona, que incluye declaraciones

Un estandarte en la noche de la cultura

Como otros faros, el viaje de Mohamed Arkoun en la noche del mundo cultural arabe-islámico ha llegado a su fin. Fue un punto de cohesión y un estandarte izado en la batalla de la ignorancia, el atraso y la ceguera contra el conocimiento y el progreso, y contra el ser humano.

Era consciente de que esta batalla, con sus significados, iba más allá de la política y sus regímenes. Aunque los movimientos fundamentalistas en sus diferentes manifestaciones hacen de la política su campo directo, Mohamed Arkoun sabía que si su labor política lograba movilizar y reclutar a diferentes fuerzas en nombre de la protección o la defensa de la religión, la órbita de estos movimientos iría más allá de lo político: iría a lo cultural y a lo humano. Por ello era consciente de que lo más peligroso de los movimientos islamistas no estaba en la política, como muchos creen, sino más bien en la labor de convertir la cultura en naturaleza, en mirar a la cultura como naturaleza, es decir, como algo innato, inamovible y definitivo como esta, no en la práctica, sino como una destrucción total y organizada de la cultura y la naturaleza al mismo tiempo, incluyendo en esa destrucción total al propio ser humano, negando cualquier forma de creación.

Luchó contra la ceguera que anula el conocimiento y el progreso
Más información
Mohamed Arkoun, intelectual árabe e innovador islamólogo

Una vez, en una discusión íntima sobre sus teorías, le propuse en nombre de nuestra larga y sólida amistad que propusiéramos la formación de un equipo de trabajo para escribir una nueva historia de la cultura árabe que la sacase de su ensimismamiento, del marco de las divisiones religiosas y doctrinales y de los manuales tradicionales. Una historia que lea la vida árabe y la creación árabe en el contexto de la cultura universal y sus problemas. Arkoun aceptó, inicialmente, y me pidió que hiciera un plan resumido que abordaríamos en una reunión posterior. Así lo hice. Me he permitido aquí resumirlo en estos siete puntos:

1. El ser como parte de la naturaleza (etapa preislámica).

2. El ser en la etapa posterior a la naturaleza (el monoteísmo, la profecía, la revelación, etcétera).

3. El ser como conocimiento (la razón, la intuición, la verdad, etcétera).

4. El ser como imaginación (las artes, la literatura...).

5. El ser como deseo (el cuerpo, el amor, la belleza...).

6. El ser como relación (el otro, la tierra, la historia...).

7. El ser como política (el grupo, la ciudad, la ley, el sistema, etcétera).

En una reunión posterior discutimos este plan y entramos en muchos detalles. Arkoun me preguntó: ¿No ampliará este proyecto los límites de la guerra declarada contra nosotros y que los ignorantes siguen alimentando? En este proyecto se unirán contra nosotros los funcionarios y los docentes, aquellos que ocupan las escuelas, los institutos, las universidades y las instituciones. ¿Cómo vamos a soportar una guerra tan extensa? Piénsalo.

Lo pensé, amigo mío que te has ido, y lo sigo pensando.

Sé, como tú sabes, que lo que predomina en nuestra cultura y en nuestra vida son las ideas que hablan de reformismo, de reconducción a los orígenes. Sé como tú, a la luz de la experiencia histórica, que el pensamiento reformista se apoya, ante todo, en los antecedentes establecidos; que no se inculca en la realidad para cambiarla, sino para respaldarla. Nos preguntamos juntos cómo podemos reformar una situación con el mismo pensamiento que la generó.

Lo pensé, amigo mío que te has ido, y lo sigo pensando.

La cuestión en la vida arabo-islámica no es una mera cuestión de reforma.

La cuestión es su fundamento.

Mi gran amigo que ya no estás. No te digo adiós, voy a aplazar la despedida.

En su nombre seguiré celebrando nuestra amistad en la libertad y la creación, la amistad que mata a la muerte.

Adonis es poeta. Traducción de Mónica Carrión, cedida por el Boletín de Prensa Árabe de Al Fanar.

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