Un balón de oxígeno para Camps

Los patronos exigen racionalidad en el gasto público pero obvian los impagos

"Siempre es bueno cambiar impresiones". La reunión informal que Francisco Camps mantuvo el jueves por la noche con cuarenta dirigentes patronales y grandes empresarios valencianos resultó útil desde el punto de vista institucional, pero no pasó de la pura reflexión conjunta y no derivó en ningún compromiso. El presidente de la Generalitat se mostró accesible y, a juzgar por los testimonios de los presentes, se hizo acreedor de un balón de oxigeno después de dos semanas de presión patronal derivada de los impagos acumulados por la Administración autonómica. "Se le vio con ganas", comentó un responsable patronal, después de meses de atención a "otras prioridades".

Otra cosa es su capacidad de maniobra. El propio Camps se extendió en el detalle de los problemas que afronta el Consell para elaborar los presupuestos de 2011. No ofreció ni una cifra ni un dato concreto. Pero aludió a la caída de ingresos públicos y a las estrecheces que sufre su equipo económico. No citó en ningún caso los retrasos en los pagos del Consell. Y, de principio a fin de su alocución, apeló a la "unidad", al "trabajo conjunto", a la "cooperación" para salvar una crisis económica de un calibre inédito...

"Nosotros estamos a lo que haga falta, si se nos escucha", dice un empresario
Solo Juan Roig mencionó "los compromisos de pago pendientes"

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Luego cedió la palabra a sus interlocutores. Después de dos breves intervenciones, José Luis Olivas, presidente de Bancaja, se embarcó en un discurso "demasiado extenso", según todos los testimonios, para explicar las razones de la fusión con Caja Madrid, los prolijos detalles técnicos que la aconsejaban y las garantías de independencia de que disfruta la caja valenciana. Modesto Crespo, presidente de Caja Mediterráneo, apenas tuvo que redondear el discurso. Ninguno de los presentes pidió más aclaraciones sobre las cajas de ahorros.

Metidos en harina, los empresarios reclamaron a Camps racionalidad en el gasto público y defendieron el copago de los servicios sanitarios. Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, sugirió extender el copago a los servicios educativos.

"Las empresas hemos hecho el trabajo durante los tres últimos años", comentó uno de los asistentes. "Nosotros nos hemos ajustado al milímetro y ya es hora de meter mano y recortar gastos públicos. Y si no se puede recortar, habrá que amputar", se le advirtió al presidente.

Otro apuntó que "los impagos flotaban en el ambiente, pero no se pasó de la recomendación de gastar de forma correcta". Un tercero recordó que solo Juan Roig, propietario de Mercadona, mencionó la necesidad de recortar gastos públicos "para afrontar los compromisos de pago" pendientes. Javier Luján, presidente de Fecoval, evitó cualquier comentario. Un responsable sectorial sintetizó: "El presidente nos pidió colaboración y nosotros le replicamos que sí, que estamos por lo que haga falta, pero siempre que nos escuche".

"Las cosas están muy ajustadas", resumió otro. "El otoño y el invierno van a ser muy duros, pero el presidente se comprometió a mirar cada euro y a contar más que nunca con lo que digan los empresarios". Otro calificó la reunión como "muy descafeinada". Los tres vicepresidentes del Consell guardaron silencio.

Camps se mostró, incluso, muy receptivo con alguna propuesta concreta. José Vicente González, presidente de la Confederación Empresarial Valenciana (CEV), subrayó la importancia de la Formación Profesional (FP), destacó la elevada demanda de algunas ramas y sugirió fórmulas para que las prácticas se ejecuten en empresas.

La disposición del presidente de la Generalitat fue tal que el pleno del Consell acordó ayer de forma improvisada ampliar la oferta de Formación Profesional de 3.200 a 5.300 plazas para este mismo curso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 18 de septiembre de 2010.

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