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Si no hay heroína, no hay condena

Cuatro narcotraficantes piden ser absueltos tras el robo de su droga en la Jefatura de Policía de Sevilla

"Enséñennos nuestra droga si quieren condenarnos". Eso es lo que el turco Samet Yilmaz, el búlgaro Nikolay Gregoriev y los españoles Felipe Moreno y Francisco Javier Martínez, supuestos narcos detenidos en 2007 con 23 kilos de heroína en un coche en pleno centro de Sevilla, vienen a reclamar a la Audiencia Nacional para lograr su absolución. El fiscal pide para ellos entre 11 y 14 años de cárcel por un delito contra la salud pública y otro de falsedad. Pero la droga, que pudo alcanzar en el mercado cerca de dos millones de euros, desapareció de la Jefatura de Policía de Sevilla entre 2007 y 2008. Y los acusados mantienen ahora que sin droga, no hay delito.

El presunto autor de ese robo fue el policía Lars Sepúlveda, que sacó poco a poco la droga de los calabozos de la jefatura, donde se guardaba, sustituyéndola por paquetes con yeso y azúcar. Uno de esos paquetes fue el que pudo ser examinado el 7 de julio de 2008 por el laboratorio de estupefacientes del Área de Sanidad de Sevilla, porque su informe, contenido en el sumario, concluyó que la sustancia analizada no era heroína ni ninguna otra droga.

Otros dos informes toxicológicos sí dieron positivo, aunque cada uno de ellos mostró un grado de pureza diferente (del 43% y del 56%) lo que, a juicio de los abogados, genera sospechas de una posible manipulación. Ambos los realizó la policía y fue en jefatura donde se produjo el robo. Otro letrado recuerda que la investigación sobre el robo no ha podido determinar cuándo comenzaron los robos en esas dependencias, donde no existía "protocolo de seguridad o vigilancia ni libro de entradas y salidas, ni cámaras". Una estrategia similar fue utilizada por otros seis narcos que, sin embargo, no lograron evitar su condena a principios de mes. El juicio de estos cuatro comienza el día 20. Entonces se verá si funciona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de septiembre de 2010