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Entrevista:NIKI LAUDA | Tricampeón mundial de F-1

"De Alonso solo critico sus argumentos"

Hay pilotos que cuelgan el mono de carreras y se pasan a lo que ellos llaman "el lado oscuro", o sea, a la prensa. Este es el caso de Niklaus Andreas Lauda (Viena, 1949), tricampeón mundial de la especialidad, dos veces con Ferrari (1975 y 1977) y una con McLaren (1984), y actual comentarista de la televisión austriaca. El último lío en el que se ha metido ha sido a raíz de unas declaraciones en las que criticaba abiertamente a Fernando Alonso por el incidente de Hockenheim, donde Felipe Massa se quitó de en medio para que el español le adelantara y ganara el gran premio. La tierra tira mucho y por eso es habitual ver a Lauda metido en las instalaciones de Red Bull, equipo austriaco como él, en la que atiende a EL PAÍS como si fuera el dueño del tinglado.

"El español es el mejor: experimentado, rápido, cerebral y agresivo a un tiempo"

"La presión en Ferrari es 100 veces mayor que en los otros equipos"

Pregunta. ¿Qué le parece lo que Vettel hizo en Bélgica [quiso adelantar a Button y lo arrolló]?

Respuesta. Sebastian es muy rápido, pero necesita tiempo para aprender a no cometer errores. Sufre demasiado y se pone muy nervioso.

P. Sus fallos se parecen a los de Hamilton en su primer año, ¿no cree?

R. Puede ser, pero ahora Hamilton ha madurado mucho y mete menos la pata a pesar de ser increíblemente agresivo. A día de hoy, Lewis es bastante más completo.

P. ¿Quién ganará el título?

R. Red Bull ha echado a perder varias carreras, en especial Sebastian, pero tiene el mejor coche y es el equipo a batir. McLaren ha sido muy irregular. El rendimiento de Red Bull ha puesto en apuros a los demás y McLaren está algo por delante.

P. ¿Y Ferrari?

R. Lo mismo que McLaren... Demasiada irregularidad.

P. ¿Tiene algún problema con Alonso?

R. No, para nada. Para empezar, le diré que, desde mi punto de vista, Alonso es el mejor piloto que hay actualmente en la fórmula 1. No hay otro como él. Es mejor que Vettel, que Hamilton y que cualquiera de los demás. Es rápido, tiene cerebro y experiencia y es agresivo al mismo tiempo. Es el más completo. Es listo, entiende al equipo y sabe lo que hay que hacer para llegar a tener el mejor coche.

P. Entonces, ¿qué es lo que no le gusta de él?

R. Las únicas críticas que le he hecho, tanto cuando corría en McLaren [2007] como ahora que está en Ferrari, son por sus argumentos a la hora de justificar las órdenes de equipo. No puede hacer lo que hizo en Alemania. No puede salir y decir que no sabía nada de lo que había pasado en la pista. Yo he corrido para Ferrari y sé lo que eso significa. Por eso creo que, si eres un profesional, además del primer piloto de esta escudería, no puedes tratar de defenderte de lo que ocurrió en Hockenheim argumentando que no sabías nada. Eso es lo que le falla. Massa, en aquella misma conferencia de prensa, dijo que todo el mundo había visto lo que había pasado y que, por tanto, no tenía mucho más que añadir. Alonso quiso convencer a la gente de que no tenía ni idea de lo que había hecho su equipo desde el muro. Es lo único que le he criticado.

P. ¿No cree que Ferrari habría podido camuflar un poco el mensaje que dio a Massa?

R. Hay una regla que deja bien claro que las órdenes de equipo están prohibidas. En Alemania alguien rompió esa norma y ha pagado por ello. Si la regla es justa o no lo es, eso es otra historia, otro debate. En mis años en Ferrari [de 1974 a 1977] nunca participé de las órdenes de equipo. No ayudé conscientemente a nadie para que ganara y nadie me ayudó a mí. Compartí taller con Clay Regazzone y, a pesar de estar jugándome el título contra Carlos Reutemann, el equipo no interfirió. También luché con Alain Prost cuando éramos compañeros y tampoco las hubo entonces. Si la FIA decide reescribir el reglamento, me parece bien, pero ahora las cosas son como son. Una solución podría ser que solo se aceptaran las órdenes de equipo en caso de llegar el final del campeonato y que uno de los dos pilotos ya no tuviera posibilidades de pelear por el título. Pero el marco actual es otro. ¿Qué pasa con la gente que apostó dinero por Massa?

P. ¿Cómo cree que la nueva cúpula de Ferrari está manejando las cosas? ¿Cómo interpreta la italianización del equipo en los últimos años?

R. Tras la marcha de Jean Todt, Ferrari tuvo que realizar una transición. Se colocó al frente del equipo a gente de otra generación. Fue una renovación natural, un cambio obligado porque las personas que había se hacían mayores. Pero es lo de siempre, un problema de falta de tiempo. En ese sentido, la llegada de Alonso es un gran paso hacia adelante. Los italianos necesitan un piloto con una mentalidad fuerte, como Schumacher. Michael llegó a la scuderia con su liderazgo, su método y su frialdad y eso combinó perfectamente con el casino [caos] italiano. Con Alonso ocurre lo mismo. Ferrari necesitaba un líder como él. Esta marca es capaz de trabajar con la cabeza y de gestionar muy bien el factor emocional. Pero, a la vez, necesita un líder que le marque la dirección que debe tomar.

P. ¿A qué se deben los errores estratégicos que ha cometido este curso?

R. En la fórmula 1 no hay margen para asimilar los cambios porque se exigen resultados al instante. Eso ocurre en todos los garajes, pero, por la historia que arrastra, parece que en este campeonato solo exista Ferrari. La presión allí es 100 veces mayor.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 10 de septiembre de 2010