Facenda reforma la Lei de Caixas para blindar a los actuales consejeros

La prórroga está condicionada a cerrar la fusión antes del 1 de diciembre

La urgencia por renovar los órganos de gobierno de las cajas se ha tornado en prisas por consolidarlos. El Consello de la Xunta aprobó en su reunión de ayer, la primera tras las vacaciones, un proyecto de ley que modifica la nueva Lei de Caixas en una de las disposiciones afectadas por el recurso del Gobierno ante el Tribunal Constitucional: el período de renovación de los consejos de ambas entidades. La ley establecía un plazo de dos meses para la renovación del 75% de los consejeros. Se trataba de desalojar a los de Caixanova, que se resistían a la fusión. Ahora que las entidades están a punto de firmar su protocolo de integración, se les consolida en sus cargos durante el período transitorio de tres años de la nueva caja gallega. Eso pese a que, ya sea por la ley actual como por los cambios que se avecinan, ni los políticos ni los mayores de 70 años (el presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, tiene 78) estarán facultados para gobernar las cajas.

Las entidades cierran la lista del nuevo consejo de administración

Lejos de presentarlo como una rectificación, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, atribuyó el cambio a las "lagunas" de la nueva Ley de Órganos Rectores de Cajas de Ahorros (Lorca). Según explicó, la nueva norma estatal no establece "cómo funcionan" los órganos de gobierno de las cajas en proceso de fusión, lo que en el caso gallego se traduciría en una inseguridad jurídica que amenazaría la integración. El proyecto de ley, consistente en una única disposición transitoria, se remitirá "inmediatamente" al Parlamento con la intención de aprobarlo por trámite de urgencia en lectura única.

La prórroga por tres años está condicionada a que la nueva caja esté operativa el 1 de diciembre, para no llegar tarde a las ayudas del fondo de rescate. Según Feijóo, la disposición adicional, que no fue facilitada a los medios de comunicación, establece "la paridad" en los órganos de gobierno y regula el número de sus miembros en los mismos términos que el protocolo de fusión.

El PSdeG no tardó en denunciar la "desfachatez" de Feijóo, por atribuir a la Lorca una reforma que obedece a las "deficiencias" de la ley gallega. El portavoz socialista en el Parlamento, Xoaquín Fernández Leiceaga, recordó que en junio la Xunta rechazó la propuesta del PSOE de adaptar la ley al protocolo de fusión.

La reforma de la polémica Lei de Caixas será la antesala de una ley totalmente nueva en el plazo de seis meses, que es el período que establece la nueva Lorca para la adaptación de la legislación autonómica. Feijóo no minimizó los cambios, al referirse ayer a la futura ley gallega como a una ley "completa". En la rueda de prensa posterior al Consello, Feijóo esquivó las declaraciones del presidente del PP, Mariano Rajoy, en las que aseguró que no le molestaría la "inevitable" entrada de capital privado en la futura caja gallega: "El futuro no está escrito, pero en el presente el objetivo que tenemos es captar ahorro privado y que las cajas sigan funcionando como tal".

Lo que sí está prácticamente cerrado es el nuevo consejo de administración de la caja única que el lunes verá la luz. Once miembros aporta cada caja. Se da por sentado que Caixanova designará a Alonso Jáudenes, Zulueta de Haz, García Costas, Martimón Sánchez y Pilar Cibrán. Los empleados estarán representados por Miguel Argones y el Ayuntamiento de Vigo, por María Ángeles Marra. Por Caixa Galicia, además de su presidente, Mauro Varela, continuarán Salvador Fernández Moreda, Alfonso Paz Andrade, Ortíz Amor; el alcalde de Lugo, Xosé López Orozco, y el empresario Edelmiro Añón.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 03 de septiembre de 2010.