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Reportaje:PLAYA DE LA JOYA, EN LA COSTA TROPICAL | verano

Un paraíso nudista

El punto más meridional de Granada esconde una sucesión de pequeñas calas

Agosto toca a su fin y aunque el éxodo de turistas es notable la costa andaluza no cierra. Hay playas con bañistas todo el año. Si hace sol, no dudan en ponerse el traje de baño o acudir a la orilla del mar sin él. La playa de la Joya, en Torrenueva, a siete kilómetros de Motril (Granada), es uno de esos rincones que podría colgar sin dudarlo el cartel de Abierta todo el año.

Lo habitual es que en invierno, con días claros, al menos haya medio centenar de coches aparcados a ambos lados del camino que sirve de acceso. No está señalizado y casi que ni hace falta, aunque la Entidad Local Autónoma (ELA) de Torrenueva tiene previsto indicarlo este año. Está ubicada entre el cabo Sacratif y el peñón de Jolúcar. Y se compone de una sucesión de varias calas de diferentes tamaños que reciben en conjunto el nombre de playa de la Joya, que es la más larga de todas, aunque apenas cuente con 300 metros de longitud.

Se trata de una playa en la que no hay ducha, quiosco ni chiringuito

El camino de acceso se arregló con raíles de ferrocarril

Casi multitudinaria para sus dimensiones en los principales meses de verano, la Joya disfruta habitualmente de una ocupación baja. Es naturista, una de las playas más valoradas de Granada por los amantes de esta práctica. "Merece la pena llegar a esta cala", reconoce una pareja que la descubrió en 2008. A partir de las cuatro de la tarde es complicado aparcar, así que hay que llegar por la costa o resignarse a madrugar.

La carretera está mucho más alta. Antes había un difícil acceso por un estrecho sendero de aproximadamente medio kilómetro que se mejoró hace 15 años. Bajar era "complicado", recuerdan los lugareños. "Se arregló con raíles de tren", explica el alcalde, Manuel Carrascosa. Las escaleras de madera facilitan el descenso aunque la pendiente obviamente es la misma. En cualquier caso, hay que tener en cuenta que son más de 200 escalones.

Es una playa sin servicios, la limpieza la realiza la Administración por vía marítima y la basura la recoge con un pelícano. Así que ni ducha, ni chiringuito, ni quiosco. A cambio, acantilado, arena oscura y gruesa (chinorro) y aguas cristalinas de azul profundo que rara vez están agitadas por las olas del mar. "La mayor acción en esa playa -ironiza el alcalde- fue la detención de un grupo de nudistas hace varias décadas por parte de la Guardia Civil". Hoy es parada obligada para naturistas.

Para llegar, por la carretera N-340, hay que ir con cuidado. Sentido Almería entre Torrenueva y Carchuna justo antes de llegar a la salida del faro que hay en el cabo Sacratif, el punto más meridional de la provincia. Adentrándose en el camino que lleva a las fincas se localiza a pocos metros un cartel, casi escondido, en el que se puede leer playa de la Joya. El coche se queda ahí.

El acceso esta sucio y deteriorado. "No hay civismo", lamenta el responsable municipal, quien adelanta que este invierno se volverán a arreglar. Pintadas, basura, mal olor y destrozos deslucen las escaleras de viejos raíles de tren que ofrecen magníficas vistas al acantilado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 31 de agosto de 2010