Las importaciones de mejillón foráneo crecen a un ritmo del 36% anual

La Xunta se inclina por los conserveros en su batalla con los 'bateeiros'

Cuatro años puede ser la corta vida de la Denominación de Origen Protegida (DOP) para el primer producto del mar que obtuvo dicha calificación, el mejillón, si el PP cumple su programa electoral y decide aplicar solamente ese distintivo para el molusco vivo, el que procede directamente de las bateas, dejando al margen el que se destina a la industria conservera, lo que abriría, de par en par, la puerta a las importaciones. Los intereses de las empresas transformadoras gallegas, implantadas internacionalmente y principales responsables de las compras cada vez mayores en otras latitudes, chocan frontalmente con los planteamientos del Consello Regulador do Mexillón, que libra en el Tribunal Supremo una batalla contra la patronal Anfaco, un lobby que representa a los grandes de las conservas.

"El producto que no sea gallego debe identificarse", dice la Consellería do Mar

El reglamento del Consello Regulador do Mexillón, que fue recurrido por la patronal conservera alegando que no se había contado con ella en la redacción del articulado, está plenamente en vigor, según admite incluso la Xunta, y el mejillón transformado está amparado por dicha norma. Pero las intenciones de la Consellería do Mar parecen inclinarse hacia las tesis de Anfaco, según denuncian desde el órgano regulador. Lo cierto es que el PP, en su programa electoral, no ocultaba que para desarrollar plenamente la denominación de origen protegida, "tal y como establece la Unión Europea, se aplicará exclusivamente al mejillón vivo, esto es, el procedente de un centro de depuración o expedición". En esa línea, los populares advertían que "de acuerdo con todos los actores del sector, se promoverá el estudio de nuevas alternativas de diferenciación para el mejillón gallego transformado, nominalmente a través de indicaciones geográficas protegidas".

¿Denominación de origen o indicación geográfica? ¿Cuál es la diferencia? Para el nuevo presidente del Consello Regulador, está claro: "La DOP indica que la producción, transformación y elaboración se debe realizar en una zona geográfica delimitada", explica Francisco Alcalde, "mientras que la indicación geográfica establece que basta uno de los tres procesos, sólo uno, para su aplicación". Es decir, llegaría con envasar el mejillón en Galicia para que fuera incluido en la indicación geográfica. El matiz es una cuestión de vital importancia para los productores, ya que entre el 60% y 70% del mejillón que se extrae de las rías gallegas se destina a la conserva y a los congelados, lo que da idea de la dependencia existente en la cadena de valor del molusco. Desde la Consellería de Mar, el director general de Competitividad e Innovación, Juan Carlos Maneiro, resta importancia al programa electoral del PP e indica que, "en estos momentos, no hay ninguna demanda para establecer la indicación geográfica protegida por parte del sector". "Mientras nada cambie, el mejillón transformado lo recoge el reglamento de la denominación de origen, aunque sea a través de una mención", explica.

"Lo que sí hay es una clara apuesta por parte de la Xunta para defender que se identifique el mejillón que no sea gallego, venga de Chile o de cualquier otra parte; de lo contrario se estaría incurriendo en un fraude para el consumidor", advierte Maneiro. "No podemos olvidar que el sector tiene que analizar por qué el mejillón procedente de otros países tiene buena acogida en el mercado, y tomar nota", advierte. Sin restar un ápice a la legitimidad del Consello Regulador, el director de Competitividad recuerda que su representación es del 30% de los productores, "que fueron los que votaron en las últimas elecciones".

Frente a las tesis del Consello Regulador, el lobby conservero que dirige Juan Manuel Vieites tiene muy claros sus planteamientos. "El acceso al mercado de consumo de productos procesados con la mención elaborado con DOP Mejillón de Galicia no podrá suponer limitación alguna para aquellas empresas que libremente decidan procesar y comercializar mejillón procedente de Galicia o de otras zonas geográficas distintas, ya que no puede coartarse la libertad de compra, elaboración y comercialización de un producto que el mercado demanda", responden desde Anfaco al Consello.

Para los conserveros, "la denominación de origen, según las normas de la UE, es aplicable únicamente al mejillón fresco y depurado". La patronal que dirige Vieites aprovecha para enviar otro mensaje: "La aplicación de la denominación de origen deberá llevar aparejado un incremento de calidad de la materia prima suministrada al mercado". Lo cierto es que los propios datos aportados por Anfaco demuestran el auge de las importaciones de mejillón por parte de Galicia, una tendencia que contrasta con otros productos del mar, como puede ser el atún, claramente a la baja.

Durante 2009, las compras de empresas de Galicia de mejillón foráneo se situaron en 1.432 toneladas, con un crecimiento del 36,5%, lo que arroja un valor superior a los cinco millones de euros, con un precio medio a la baja. Prácticamente todas las importaciones de mejillón procedieron de Chile. "Debido a la lentitud en la implantación de la denominación de origen, cada día se vende más mejillón foráneo como gallego", argumentan desde el Consello Regulador. "Mano de obra más barata, cero tasas de importación, menos controles sanitarios y de calidad y una cotización en dólares, con más fuerza que el euro" son los principales factores a los que alude este organismo para explicar la competencia del mejillón chileno.

Para explicar esta tendencia, Alcalde sostiene que "Chile exporta más mejillón a la UE que el cultivo transformado en Galicia desde 2008, con lo que nuestra comunidad deja así de vender 112 toneladas de molusco transformado comparando años como 2006 y 2008".

"No quieren bateas en las rías"

"El sector viene sufriendo ataques de aquellos que no quieren que tengamos bateas en nuestras rías, intereses de los que quieren instalar jaulas para cultivar peces nos ven como un rival claramente a destruir. Lo que les interesa es nuestra lámina de agua". El Consello Regulador do Mexillón, que preside Francisco Alcalde, se siente acosado y transmite la sensación de que los están en juego es la supervivencia de un sector clave para el despegue económico de las Rías Baixas durante los años 60.

La propia industria conservera admite que está vendiendo en sus latas hasta un 60% de producto foráneo, advierten desde el Consello Regulador. "Creemos en la libre competencia y en el mercado, siempre que los diferentes actores que operamos seamos leales y cumplamos la legalidad", replica el Consello a las críticas de Anfaco de que pretende mantener un sistema de privilegio en la comercialización de su producto. "Seguimos apostando por la viabilidad del mejillón gallego a través de la instalación definitiva de la denominación de origen, la independencia del sector y la unidad de acción frente a todos aquellos que no quieren bateas en nuestras rías".

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 30 de agosto de 2010.