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Crónica:HÉRCULES 0 - ATHLETIC 1 | Primera jornada de Liga

Llorente es demasiado para el Hércules

El Athletic aprovecha un gol de cabeza de Llorente ante un Hércules con muchas dudas

Un partido a las seis de la tarde en plena ola de calor de agosto, al que se añadió un molesto viento de Levante, iba a depender de las jugadas a balón parado: decidió el gol de Llorente a centro de falta de Gabilondo.

No quiso arriesgar Esteban y los locales sólo presentaron la del veterano Cortés en el lateral y del argentino Fritzler en el eje del centro del campo, aun cuando ha fichado a nueve jugadores y espera la llegada del punta Trezeguet. Y, claro, en el arranque se pareció más al equipo de Segunda que al que pretende ser de Primera. Los herculanos todavía muestran más dudas que certezas, sobre todo en defensa y, en el centro del campo, el lesionado Farinós es más necesario de lo que podía pensarse con tanto refuerzo.

HÉRCULES 0 - ATHLETIC 1

Hércules: Calatayud; Cortés, Abraham Paz, Pamarot, Peña; Fritzler, Tiago Gomes (Cristian, m. 85); Tote, Abel Aguilar (Kiko Femenía, m. 57), Sendoa (Thomert, m. 67) y Portillo. No utilizados: Unai Alba; Rufete, Pulhac y Rodríguez.

Athletic: Iraizoz; Iraola, San José, Amorebieta, Aurtenetxe; Susaeta (Iturraspe, m. 85), Gurpegi, Javi Martínez, Gabilondo (Muniain, m. 54); Toquero (David López, m. 43) y Llorente. No utilizados: Raúl; Ustaritz, Orbaiz y Castillo.

Gol: 0-1 M. 46. Llorente peina un centro de Gabilondo.

Árbitro: Rubinos Pérez. Amonestó a Pamarot, Fritzler, Gurpegi, Susaeta, Aurtenetxe, Javi Martínez y Abraham Paz. Fritzler vio la segunda amarilla y fue expulsado (m. 90).

20.000 espectadores en el Rico Pérez.

El Athletic se estrenó sin otra novedad que la presencia de Aurtenetxe en el lateral izquierdo, un coladero al principio para dos veteranos como Cortés y Tote. Con un pase del madrileño llegó el primer peligro de los herculanos, aunque Portillo se encontró siempre con un excelente Iraizoz, en la línea de la temporada anterior.

En el Athletic, repiten jugadores y entrenador, así que fuera de casa se espera que haga lo que hizo: enviar balones en largo para prever una buena segunda jugada, confiar arriba en la capacidad de Toquero en la presión, en la habilidad de Llorente y en los lanzamientos de falta de Susaeta.

Pero los de Caparrós tienen una mina en las jugadas de estrategia. El recurso más fácil es colgar un balón y que un cabeceador lo meta dentro. Si quien centra es la pierna izquierda de Gabilondo y consigue rematar Llorente, el éxito es casi seguro. 40 segundos tras la reanudación tardó el Athletic en marcar. Gabilondo ya había cumplido y se marchó al banquillo ocho minutos después.

Esteban Vigo tiene por delante una labor ardua. Sus centrales son remisos a sacar el balón bien jugado y el centro del campo necesita a alguien que pueda hilar las costuras cuando, por ejemplo, reforzó las bandas con la entrada de Kiko Femenía y Thomert. Porque esos cambios acabaron de descomponer a los locales, impotentes ante el nivel defensivo de un Athletic, que pudo haber ampliado el marcador si no fuera porque Calatayud mostró sus galones.

Un par de arreones por las bandas del Hércules en la recta final, con el Athletic ya replegado, fueron resueltos por la defensa vasca con soltura. Su excelente nivel físico le situó un peldaño por encima.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de agosto de 2010