El Congreso aceptará rodajes con aval oficial
La famosa imagen de Tejero, pistola en ristre, tomada por Barriopedro se recreará en la película en el escenario real del Congreso, donde nunca hasta ahora se había permitido rodar. Lazona, productora de 23-F, también pretende rodar en La Zarzuela y el palacio de Buenavista, los otros escenarios de los hechos.
La Mesa del Congreso recibió la petición de la productora e inicialmente la rechazó, como se han rechazado hasta el momento otras similares. El productor Ignacio Salazar-Simpson movió cielo y tierra para vencer la oposición de la institución, ya que el rigor que desea aportar a la película descansa en buena medida en los escenarios reales y en la exactitud de los detalles, lo que le ha llevado a contratar asesores del Ejército y la Guardia Civil.
La Mesa del Congreso reconsideró su negativa cuando recibió una carta del Ministerio de Cultura respaldando la petición. Y, como la mayoría de decisiones de la vida parlamentaria se fundamentan en la costumbre y la doctrina, se tomó el acuerdo de que en el futuro se aceptarán peticiones para rodar que avale el Gobierno, según explica el presidente del Congreso, José Bono.
La productora pidió tres semanas para el rodaje, pero el Congreso sólo les concedió dos días, aprovechando que en agosto no hay actividad. La Cámara informó a la productora los cambios que se han producido en el hemiciclo desde el 23-F. Para empezar los escaños se han sustituido en dos ocasiones, los micrófonos y las luces de la tribuna son distintos y cada diputado tiene una pantalla de ordenador. El patio del Congreso, que forman el edificio nuevo y el antiguo, y la carrera de San Jerónimo acaban de ser remodelados. Siguen igual la tribuna de prensa, el pasillo que da al hemiciclo y la sala a la que fueron conducidos los líderes políticos.


























































