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Budiño cierra con 'Volta' su gira mundial de cuatro años

El trabajo incluye una 'road movie' con imágenes del viaje

Fiel a la frescura de las primeras tomas, Xosé Manuel Budiño (Moaña, 1969) se reconoce poco amigo de repetir sus grabaciones. Por eso y porque sus conciertos bien merecen sobrevivir al olvido, su nuevo trabajo, Volta, lo grabó en formato CD y DVD durante el Festival de Ortigueira 2009. Fue en vivo, ante miles de almas, y es esa fuerza de Ortigueira la que imprime carácter al resultado.

Con Volta el moañés cierra la gira mundial que le ha llevado a lo largo de los últimos cuatro años por ciudades como Sanghai, Tetuán, Buenos Aires o Rabat. Un recorrido de ida y vuelta que queda retratado en la road movie que acompaña a la grabación, dirigida por el mismo Quique Otero que ya ha puesto en marcha la marea Crebisnky y que ofrece, entre otras perlas, minientrevistas con Kepa Junkera, Mercedes Peón o los líderes de la banda escocesa Capercaillie. La actuación sorpresa que protagonizó el pasado marzo en la Praza das Praterías de Santiago pone el toque de ingenio a un disco que poco tiene que ver con sus cuatro trabajos anteriores.

A finales de verano volará a Argentina y Bélgica para presentar el disco

"En Saigón la gente estaba como loca bailando con nuestra música"

"Hace tiempo que quería grabar un disco en directo y una video creación", comenta Budiño, "y fue en parte esa mezcla de formatos lo que hizo de Volta un trabajo tan complicado". La elección de Ortigueira, festival que él pisó por primera vez en 1987, para cerrar semejante periplo vital se justifica por ese "aquel especial", que, dice Budiño, sólo se encuentra en las tierras de Santa Marta. "Allí tuve la suerte de encontrarme con gente como Béla Fleck, Kepa Junkera, La Bottine... gente que a pesar de su experiencia en festivales de todo el mundo tenía la misma expresión que los jóvenes que suben por primera vez a escena". Sobre esas mismas tablas en las que exploró las emociones del directo decidió echar el cierre a un viaje que culmina.

Ahora, apenas un mes después de la presentación de Volta, se vuelve a abrir un nuevo horizonte que lo llevará por tierras belgas y mexicanas. En agosto estará en el Festival Sauga Folk de Cantabria y sólo una semana después volará hasta el Paseo de La Plaza, en Buenos Aires, para regalar a la diáspora gallega su mezcla de tradición y modernidad. En el camino, a su paso por Sevilla, promete reeditar la colaboración con el vocalista y guitarrista Xoel López, después de las buenas críticas que les mereció a ambos su primer encuentro.

Tocar para gente que jamás ha oído el sonido de una gaita y nada sabe de las melodías gallegas es un reto que Budiño asume con tranquilidad. "Lo importante es la calidad de la música y que el intérprete sea capaz de transmitir con ella lo que siente. En Saigón, por ejemplo, la gente estaba como loca con nuestros temas. Bailaba y mostraba esa actitud viva que nosotros siempre pedimos al público". El éxito de la fórmula lo demuestra que a lo largo de sus trece años de carrera pocos son los auditorios y festivales del circuito folk en los que no ha vibrado su punteiro.

Aunque la mayor parte de su trabajo se cimienta en la fusión del folk con otros géneros como el jazz o el rock, Budiño enraíza su música en la tradición gallega. Parte de la herencia que le dejó su formación como gaiteiro en la escuela Semente Nova y el posterior paso por las formaciones Fol de Nui y Xarabal. "En este disco sólo hay un tema tradicional, Tradi. El resto son composiciones propias en las que uso pinceladas de esa tradición musical". Volta recoge lo mejor de ese saber hacer y lo enriquece con nuevas composiciones y un sonido actualizado que revive éxitos pasados. No faltan clásicos como Paralaia o Arredor, que lo encumbraron en 2000 y vuelven a situarlo ahora entre lo más vibrante de la música gallega.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 22 de julio de 2010