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Reportaje:SUDÁFRICA 2010 | ESPAÑA-HOLANDA, GRAN FINAL DEL MUNDIAL

Memorias del 99

Xavi, Casillas y Marchena, que fueron campeones del mundo sub 20 en Nigeria, aspiran a repetir en África una gesta que les unió y marcó de por vida

A Xavi le entra la risa cuando abre el cajón de los recuerdos y recupera los del verano de 1999. La selección española sub 20 ganó el Mundial de la categoría en Nigeria. "No sabes lo que era aquello", dice ahora. Casillas y Marchena tampoco han olvidado aquellos días y le dan la razón. "Aunque solo fuera por los cocodrilos de la piscina...", tercia Casillas. "Fue una experiencia inolvidable por muchas cosas", insiste Marchena terminado el entrenamiento de ayer en Potchefstroom. Han pasado 11 años, pero llevan grabado a fuego aquel mes que se pasaron juntos en Nigeria cuando no habían cumplido siquiera los 20 años. "Aquello no tenía nada que ver con esto", reconocen los tres, que, por separado, coinciden: "Solo hay un vínculo: la ilusión del grupo por hacer algo grande y lo bien que nos llevamos. Entonces y ahora".

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Xavi, por aquel entonces, ya jugaba con el 8 en la selección. El 6 era de Marchena y el 13 de Casillas. De los 18 convocados por Iñaki Saez para aquel torneo solo ellos tienen el privilegio de disfrutar de este sueño en el que se ha convertido el Mundial de Sudáfrica. Aunque, eso sí, la mayoría de los jugadores llegaron a la Primera División: Aranzubia -que se alternaba en la titularidad con Casillas-, Yeste y Orbaiz, con el Athletic; Coira y Josué, con el Albacete; Bermudo, con el Tenerife; Varela, con el Mallorca; Barkero, con la Real Sociedad y el Numancia; Aganzo, Rubén, Álvaro y Pablo, el goleador, con siete tantos, de aquel torneo. "El Mundial nos brindó a muchos de nosotros una oportunidad en nuestros clubes. Coincidió con la sentencia Bosman, que eliminó el cupo de extranjeros y, en ese sentido, reivindicamos el futuro de los españoles", explica Casillas.

Se ríe Xavi: "Iker era como ahora. Igual de responsable. Y Marchena... Carlos ya era el pater. Siempre le llamamos así por su sensatez". El sevillano mira atrás y se nota cambiado. "Era un crío, han pasado 11 años", pero ese tiempo ha servido para algo: "Es evidente que África ha evolucionado a mejor". "Yo lo recuerdo con cariño, pero tuvimos momentos complicados", comenta a continuación.

España jugó en el Grupo F y ganó a Brasil por 2-0. "Jugaban Ronaldinho, Matuzalem, Junior Baiano, que jugó en el Celta; Mancini, del Roma... Les dimos un meneo espectacular", recuerda Xavi. Empató luego con Zambia, 0-0, y ganó por 3-1 a Honduras. En los octavos eliminó (3-2) a Estados Unidos y en los cuartos, tras empatar, 1-1, batió a Ghana en los penaltis: 8-7. "Aquel partido estuvimos a punto de no jugarlo", rememora Xavi; "les pedimos a Sáez y Lorenzana, que era el preparador físico, que nos dejaran volvernos, pero nos convencieron de que podíamos hacer algo grande". Lo hicieron: en las semifinales ganaron por 3-1 a Mali -"jugaba Keita, el del Barça, y Diarra, el del Madrid", dice Marchena- y en la final por 4-0 a Japón.

Siempre Xavi, el más locuaz, insiste: "Es el mismo continente, pero Nigeria en 1999 no tiene ni punto de comparación con Sudáfrica. No sabe cómo vivíamos. Para empezar, solo había dos periodistas". Reconoce que pasaron miedo: "No había ni luz. Nos metíamos en la cama con chándal, a 40 grados, para que no nos picaran los mosquitos. Por la malaria, claro. ¡En la piscina había cocodrilos!"... "Bueno, lagartos muy grandes, por lo menos", tercia Marchena; "se metían en las habitaciones del hotel de Kaduna, el pueblo de Babangida. Era increíble". Reconoce el volante que le impactó mucho aquella realidad: "Eran tremendamente pobres, hasta el punto de que, cuando tirábamos las botellas de agua vacías al suelo en los entrenamientos, saltaban tres a buscarlas para venderlas. El pan que nosotros damos a las palomas en la plaza de Catalunya lo vendían, mojado, a puñados, por las calles. Y eso comían", recuerda.

"En Lagos, la capital, las condiciones mejoraron, pero fue muy duro. Claro que éramos muy jóvenes. Hoy ni me planteo pasar por aquello", añade Xavi, que, como Casillas y Marchena, guarda en casa la medalla y en un lugar del alma el recuerdo de un Mundial que les unió de por vida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 9 de julio de 2010