Absuelta una mujer que mató a un policía de dos tiros

Los jueces la exculpan porque evitó que su marido fuera secuestrado

María de los Reyes E. L., de 44 años, es inocente. La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Madrid la ha absuelto del delito de homicidio con la eximente incompleta de legítima defensa del que había sido acusada. Los magistrados creen que actuó en legítima defensa cuando mató de dos disparos al policía nacional José Manuel Álvarez Pacios, de 48 años, el 5 de enero de 2005. También exculpan a otros tres imputados, supuestos cómplices del agente, que también estaban acusados de intentar secuestrar al esposo de María de los Reyes.

La sentencia, de la que ha sido ponente José Manuel Fernández-Prieto González, considera probado a las 19.45 del 5 de enero de 2005, Álvarez Pacios circulaba con otros tres individuos en un Seat Ibiza por la confluencia de las calles de Minerva con la de Torre de Vicálvaro. En ese momento interceptaron el Honda Accord en el que viajaba Jesús G. C. y su esposa, María de los Reyes.

El policía nacional, que se encontraba de baja y fuera de servicio, obligó a Jesús G. C. a que se bajara del coche y que le entregase el carné de identidad. "A continuación requirió a Jesús para que lo acompañara y se introdujera en el Seat Ibiza, a lo que se negó este al inferir que no estaba ante una actuación policial, sino ante unos particulares que pretendían detenerle con desconocidos propósitos que nada bueno le aventuraban", recoge la sentencia.

Se produjo entonces un forcejeo, en el que José Manuel intentó meter a Jesús en el coche por la fuerza. Se bajó del turismo incluso un tercer individuo para ayudarle. No lo lograron gracias "a la fuerte oposición de Jesús y al acudir en su ayuda su mujer María de los Reyes". "En el transcurso del forcejeo, José Manuel Álvarez Pacios sacó el revólver de la marca Smith & Wesson 357 Magnum, de su propiedad, que se cayó al suelo. Lo tomó María de los Reyes quien, para evitar que los asaltantes se llevaran a su marido, efectuó dos disparos que alcanzaron a José Manuel", relata el firme. Murió tras recibir los dos balazos en la región pectoral izquierda y en la región púbica.

Riesgo de muerte

Los magistrados de la Audiencia Provincial creen que la mujer defendió a su marido de ser secuestrado y de morir, "máxime cuando los secuestradores estaban empleando un revólver Smith & Wesson". "Todo ello suponía en la acusada la convicción de un peligro real, objetivo y actual que se cernía de forma evidente sobre su marido con grave potencialidad de lesionar bienes jurídicos de gran valor [la libertad y la vida], contra la que no tenía otro medio de defensa", explican los jueces.

La Sala Sexta también encuentra proporcionalidad a la hora de utilizar el arma en un momento de tanto nerviosismo: "No puede exigirse reflexión, serenidad y tranquilidad de espíritu, con exacto cálculo y definida mensuración de hasta dónde llegar lo estrictamente necesario para repeler la agresión". Añaden que en esa escena había varias personas forcejeando y que su marido estaba en inferioridad de condiciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 03 de julio de 2010.

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