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Entrevista:DENNIS NALLY | Presidente del PricewaterhouseCoopers | Empresas & sectores

"Debemos mejorar en transparencia"

La reforma financiera en Estados Unidos ha logrado salir adelante en el Senado entre las presiones procedentes de Wall Street, donde los grandes inversores no dejan de insistir en que la regulación no deje el negocio bancario estadounidense en una situación menos competitiva respecto a otros países. Los dramas resultantes de una normativa demasiado laxa tienen hoy menos protagonismo que hace un año. Dennis Nally (Washington, 1952), que asumió el liderazgo mundial de

PricewaterhouseCoopers en 2009, encarna perfectamente esta preocupación por que toda normativa se elabore de forma coordinada con otros mercados.

Pregunta. ¿Qué opina de la reforma financiera? ¿Qué efecto puede tener en la recuperación?

"Vivimos en un mundo conectado y las normas aún van país a país"

"Tiene que haber una mejor explicación de los riesgos financieros"

"El mayor reto de los políticos es explicar la necesidad de aplicar medidas"

"España no puede depender de lo que ha tenido éxito en el pasado"

Respuesta. Es uno de los temas que más debate están suscitando. No hay discusión sobre la necesidad de cambios; la crisis financiera ha demostrado que las cosas deben hacerse de forma diferente. El objetivo clave es asegurar que los cambios sean inteligentes. Animamos a los reguladores y a los políticos a no lanzarse a cambiar solo por cambiar, sino a llevar a cabo modificaciones que tengan un efecto positivo en el mercado mundial de capitales. Probablemente, el mayor reto al que se enfrentan los reguladores es que estamos operando en un mundo intercontectado y las normas aún están hechas país a país. Lograr un grado de interconexión en los cambios de regulación es el gran reto.

P. ¿No cree que la reforma se ha suavizado como consecuencia de la presión de los bancos?

R. No sé por qué usa el término suavizado. Yo creo que el cambio debe prevenir el tipo de problemas que hemos estado viendo en los últimos tiempos, y, desde mi perspectiva, hubo muchos factores que provocaron esta crisis financiera. No hay un solo punto que puedas señalar y decir: "Esto va a solucionar el problema". Se trata de muchos elementos complejos, y hay que dar un paso atrás y preguntar qué tiene que pasar para asegurarnos de que estos mercados de capitales no sean objeto de los mismos problemas en el futuro.

P. Después de lo ocurrido en los años noventa, ¿no cree que dentro de 10 años podemos estar hablando de lo mismo?

R. Sí. Yo diría que algunos elementos son idénticos a los de los noventa. Ahora estamos tratando verdaderos mercados de capitales globales. Una cosa fundamental es que los grandes bancos lidiaron con la crisis financiera juntos. Creo que eso tuvo un impacto muy positivo a la hora de asegurar que la crisis financiera no empeorase, y esa cooperación debe continuar. La regulación de los servicios e instituciones financieras debe ser coordinada, y lo que me preocupa es que, por ejemplo, la reforma de EE UU diga que vamos a regular los hedge funds (fondos de alto riesgo) y en otra parte del mundo no haya regulación. Así que adivine qué va a pasar: cada unos de esos fondos irá allá donde encuentre el mejor marco regulatorio, y eso puede ocurrir en otras actividades.

P. Sí, pero, al final, nadie podrá obligar a otra nación a regular a los hedge funds si no quiere, y tendrá que ser finalmente una decisión política, una elección de país.

R. Es un asunto difícil de resolver, pero también creo que hay más necesidad de esa coordinación en la regulación de la que ha existido en el pasado.

P. ¿Comprende la visión social de que se privatizan las ganancias y se socializan las pérdidas?

R. Creo que eso nos lleva al lado emocional de lo que está pasando en esta crisis financiera: si tú eres un contribuyente que ve cómo los fondos procedentes de tus impuestos se dedican a salvar los problemas de la empresa de otro, no te va a sentar bien. Por eso necesitamos los cambios que garanticen que eso no va a ocurrir en el futuro.

P. En esta época, los Gobiernos reconocen errores, incluso bancos y empresas lo hacen. En el caso de PwC, si usted pudiese volver atrás, ¿qué haría diferente?

R. Si usted mira hacia atrás, una de las áreas en las que nuestra profesión puede hacerlo mucho mejor es en la cuestión de la transparencia, en explicar mejor los elementos complejos para que aquellos que leen los informes financieros puedan entender mejor el riesgo de algunas operaciones muy complejas. Esto es algo en lo que debemos seguir trabajando, en mejorar la transparencia de los informes para las compañías que están tomando decisiones sobre inversiones, seguros, etcétera. Las explicaciones de los riesgos deben mejorar. Todo el área de la contabilidad por el valor justo y de contabilidad por el valor de mercado también va a centrar atención.

P. ¿No cree que lo ocurrido en Europa no es solo una crisis financiera o económica, sino también política?

R. Totalmente. Tanto en Europa como en EE UU todos estos elementos están actuando a la vez, y por eso vuelvo a mi comentario inicial. Creo que estamos tratando cuestiones muy complejas como la política monetaria, económica, política social... todos esos elementos están sobre la mesa, y no puedes afrontar uno sin dirigirte al resto. Así que creo que es difícil, es complejo, y tomar las decisiones que realmente pueda solucionar el problema pero no solo para los próximos dos o tres años.

P. En el caso español, ¿no cree que ha habido sobrerreacción de los mercados?

R. El modelo de crecimiento que debe seguir España es diferente al de los últimos años, así que debe ir a la transición hacia una economía que debe tener más innovación, tecnología... No puedes depender de lo que ha tenido éxito en el pasado. Hay una tendencia natural a tomar una situación y aplicarla a otra: Grecia, a Portugal; Grecia, a España, a Irlanda... Hemos visto todo eso y creo que esta crisis debe servir para que cada país dé un paso atrás, vea cuál es el estado de su economía y valore las reformas que necesita.

P. Antes citó usted el lado emocional de la crisis. Hay una clara falta de equidad no solo en las causas, sino en las soluciones de la crisis. ¿Cómo se puede solcionar esto?

R. Una de las cosas más difíciles de explicar aquí es lo conectado que está el mundo. Gran parte del éxito futuro de estas economías es actuar conectadas y, por tanto, para ser globalmente competitivos, cada país va a tener que hacer cosas que realmente permitan a sus economías prosperar en el nuevo mundo. Este tipo de acciones están teniendo un tipo de efecto más negativo algunos países, porque es distinto el punto de partida de cada uno, pero la realidad es que si no tomas ese tipo de decisiones no vas a ser competitivo en el mundo, y eso es lo más difícil de explicar y el mayor reto para los políticos. -

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 20 de junio de 2010