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Las cajas piden que se les permita captar capital manteniendo la marca y la obra social

El Consejo de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) aprobó ayer una propuesta de reforma de la Ley de Cajas destinada a reforzar los recursos propios, a mantener las señas de identidad (denominación y obra social) y tener vías de escape en caso de crisis. Sobre este aspecto, el texto difundido ayer establece que cuando una caja entre en crisis, pueda suprimir el límite del 50% de cuotas participativas (similares a las acciones) sobre el patrimonio de la entidad y que su cotización en los mercados no sea obligatoria. Así, para evitar el desplome de las cuotas en Bolsa, la caja podría salirse y, posteriormente, emitir más cuotas para reforzar sus recursos propios, mermados por la crisis. El problema es que no parece fácil captar inversores en plena caída de resultados de una entidad.

Entre algunas entidades existe inquietud porque la reforma pueda acabar con las cajas y solo quede una fundación que posea un banco. Por eso, el consejo de ayer pidió flexibilidad, "por entenderse que las distintas necesidades que se pueden plantear recomiendan contar con capacidad suficiente para ofrecer trajes a medida a cada una de las cajas".

La CECA propone que las cuotas participativas computen como el core tier 1, es decir, capital de máxima calidad, para lo cual sería necesario flexibilizar su retribución y desvincularla totalmente de la obra social.

Por otro lado, el subgobernador del Banco de España, Javier Aríztegui, comentó ayer en Santander que el cambio de naturaleza jurídica de las cajas es lo más urgente para el sector. "El Parlamento debe aprobar con rapidez una regulación; no se deberían enfrascar en largas discusiones porque estamos ante un horizonte nuevo que requiere decisiones". La previsión de Economía es que la reforma esté aprobada en julio.

Aríztegui añadió que habrá entidades "que se aproximarán al modelo bancario, otras emitirán instrumentos de capital con derecho a voto y el resto se concentrará en un ámbito geográfico limitado". Lo que quedó claro es que "todas deben estar plenamente sometidas a la disciplina del mercado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 19 de junio de 2010