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Entrevista:MANUEL CERVERA | Consejero de Sanidad de la Generalitat Valenciana

"La sensación de que todo es gratis no es buena"

Valencia
El responsable de la salud de los valencianos espera aprovechar el clima de confianza alcanzado con la gestión de la gripe A entre Gobierno y autonomías para lograr un pacto de Estado que garantice la sostenibilidad del sistema

"La política engancha" admite Manuel Cervera. Oftalmólogo, premio extraordinario de carrera de la promoción de 1986, es, a su vez, nieto, hijo y hermano de oftalmólogos, y responsable de la sanidad pública valenciana desde hace tres años. En 2003 pasó de su consulta en los hospitales Provincial de Castellón y La Plana a la consejería tras la llamada de Francisco Camps y bajo la tutela del entonces consejero, Vicente Rambla. "Fue sin pensarlo, una acción irreflexiva", relata en su despacho. Tras una gestión tranquila en un departamento tradicionalmente movido (brotes de legionela, contagios de hepatitis C, fallecimiento de pacientes dializados...), Cervera afronta, junto al resto de gestores sanitarios, el reto de garantizar la calidad y sostenibilidad del sistema sanitario en un momento económico delicado.

Pese a que suene repetitivo, somos la autonomía peor financiada

Los informes nos dicen que acudimos más al médico que en Europa

Hay que ver si en el futuro llega el tercer hospital a Alicante

El funcionamiento de los centros de gestión privada es excelente

Pregunta. ¿La crisis hace de este el peor momento para gestionar la sanidad?

Respuesta. Hay dos crisis: la coyuntural y la estructural, que viene de antes. Hace cinco años ya pedimos una reunión del Consejo Interterritorial [que reúne al Ministerio de Sanidad y los responsables sanitarios de las autonomías] para hablar de la sostenibilidad del sistema y abordar un pacto por la sanidad. Hoy no es más difícil que hace tres años gestionar la sanidad, pero lo será si ahora no se toman medidas que garanticen la sostenibilidad.

P. ¿Cuáles?

R. Más ingresos y financiación si queremos dar más servicios. También hay que ser más eficientes. Y es necesaria una reestructuración.

P. Pero ahora pedir más dinero...

R. Sí, en estas circunstancias parece que no podrá llegar más financiación, pero quiero recordar que la Comunidad Valenciana es la peor financiada, mucho peor que el resto. Esto un canto que por repetitivo suena aburrido, pero es tan real como la vida misma. Tenemos 300 euros menos de media de gasto sanitario por habitante, y en gasto finalista, 800 euros menos que la Rioja o Cantabria. Y la Generalitat es la autonomía que más destina a Sanidad, el 40% de su presupuesto.

P. ¿Cómo ser más eficientes?

R. Hemos puesto en marcha la central de compras y ahorramos entre un 20% y un 25%. Tenemos la estancia media más baja, la cirugía sin ingreso y la hospitalización a domicilio más alta de España. Y hemos desarrollado planes de prevención. Además vamos a seguir mejorando con los acuerdos de gestión: todos los años pedimos a los departamentos sanitarios menos cesáreas, menos lista de espera, menos efectos secundarios de la medicación.. Yo sería partidario en el futuro de hacer crecer la productividad variable ligada al cumplimiento de objetivos. Se trata de aplicar recetas que recoge cualquier manual de mejora en la gestión: premiar el esfuerzo del profesional, tener información adecuada del paciente, de lo que consume. Esa sensación que existe de que todo es gratis no es buena. Pero si estas medidas no son suficientes, el gobierno se ha de plantear medidas de reestructuración.

P. ¿A qué se refiere?

R. El pacto por la sanidad significa que estemos todos de acuerdo para que la sanidad siga siendo el sistema público mejor valorado por los españoles. ¿Cómo? Por ejemplo, hay que desarrollar el papel del ciudadano en el autocontrol de enfermedades. En el caso de la gripe A, las sociedades científicas hicieron unas guías que fueron muy importantes porque la gente no iba a los centros de salud si no tenía los síntomas. O potenciar la atención a distancia mediante las nuevas tecnologías y evitar el acceso indiscriminado a los centros de salud.

P. ¿Se acude con demasiada frecuencia?

R. Los españoles hiperfrecuentan los centros sanitarios. Esto no lo dice el consejero, lo dice el informe Fedea McKinsey, el Vilardell o el Abril Martorell. Acudimos 3 o 4 puntos porcentuales más que otros países de Europa. El 25% de las consultas a centros de salud las hacen personas que han ido más de ocho veces al médico al año. Disminuir este 25% supondría un importante aligeramiento de la presión asistencial. Tenemos que fijar los parámetros saludables de la relación médico-paciente y esto lo marcan las sociedades científicas.

P. ¿Será posible llegar a este pacto?

R. Las expectativas son máximas, entre otras cosas porque no hay más remedio. Además, el consejo interterritorial coincide en el diagnóstico y en un 95% en el tratamiento, independientemente del color político. Es una oportunidad que no se puede desaprovechar.

P. Algunos consejeros son partidarios del copago en las visitas ¿Usted también?

R. No soy partidario de medidas concretas que a lo mejor no sirven para nada. Sino de reformas en las que se involucre a todas las partes corresponsables: ciudadanos, profesionales (también los farmacéuticos, que hay que cuidarlos) y gestores. Y que deben de estar diseñadas desde una estrategia común por el Gobierno. Hay que evitar medidas puntuales y que cada uno haga lo que le parezca, eso no serían más que parches.

P. ¿La Comunidad Valenciana ha gestionado adecuadamente sus recursos? Entre 2003 y 2007 fue la responsable del 25% del déficit de la sanidad española.

R. Hemos ido resolviendo los problemas con los proveedores. Pero el tema de la falta de financiación adecuada es fundamental. Por ejemplo, mientras en Madrid, en verano se reduce a la mitad la actividad, nosotros tenemos que mantener el 100% de profesionales por los desplazados. Y esto lo pagamos nosotros.

P. En los concursos de los cinco departamentos sanitarios de gestión privada siempre ha habido un solo aspirante a la adjudicación. Y en todos los casos, estas cinco uniones de empresas están participadas por Ribera Salud. ¿Esta falta de competencia no les otorga a estas firmas, especialmente a Ribera Salud, una posición de fuerza excesiva y pone en situación de debilidad a la Administración?

R. Hasta el momento, no tengo más que parabienes respecto a la relación con estos cinco departamentos. No solo por la gestión eficiente que hacen, sino también por la lealtad que muestran hacia el conseller y la consejería. No hay ningun problema.

P. ¿Y si lo hubiera? De estas empresas depende la salud de un millón de valencianos.

R. Los mecanismos de control están absolutamente bien delimitados. La concesión revierte a los 15 años y la Administración tiene la capaciadad, ante cualquier complicación, de hacerse cargo de la situación. Pero de momento su funcionamiento es excelente.

P. ¿Habrá más hospitales de gestión privada?

R. Estamos trabajando en el pliego de concurso del hospital de Torrent. Los de Ontinyent y Vall d'Uixò serán de gestión pública. En esta legislatura habremos inaugurado siete hospitales, más la integración del hospital Militar. Son los mismos que se hicieron en 20 años, entre 1988 y 2007.

P. ¿Se constuirán más?

R. En principio, el mapa de hospitales de agudos está cerrado con Ontinyent, Vall d'Uixò, Torrent y el hospital de Benidorm o la ampliación del de La Vila-Joiosa. Pero esto es muy dinámico. Alicante se ha convertido en la cuarta provincia española. Hay que ver si en el futuro llegará el tercer hospital a la ciudad. Habrá que esforzarse por tener una media de camas por habitante a la altura de la media estatal, aunque este nos parece un indicador menos importante que la cirugía sin ingreso, la estancia media o la hospitalización a domicilio.Y habrá que adecuar las infraestructuras al estandar de calidad de habitaciones individuales.

P. ¿No fue exagerada la celebración del fin de obra del nuevo hospital La Fe? Aún no se ha inaugurado.

R. No quiero ni pensar cómo será con el AVE. Tendremos la llegada del primer AVE, el segundo, el AVE con el presidente, a 200 km por hora, a 300 kilómetros por hora.... El Gobierno valenciano no se caracteriza por poner una primera piedra y visitarlo y volverla a visitar. Una obra tan compleja como el nuevo hospital La Fe, que ha sido un esfuerzo de todos los valencianos de todas las ideologías, merece la pena ser visitada.

P. ¿La atonía de la actividad del Consell es un efecto del caso Gürtel?

R. Esta es una sensación alejada de la realidad. Y por muchas veces que se repita esta idea, no es verdad. Yo veo todos los días a los miembros del Consell inaugurando colegios, infrastructuras hídricas, carreteras, tramos de metro o del Tram, ayudas a dependientes... Este es un Consell absolutamente activo. Llevamos año y medio de escenario mediático y politico relacionado con esta cuestión. Espero que ahora, con la apertura de la fase judicial, se demuestre, no ya la honorabilidad, inocencia y austeridad del presidente, que está fuera de toda duda, sino que quede limpio.

P. ¿No ha habido confluencia de intereses entre la trama y el PP valenciano?

R. Estoy absolutamente convencido de que no. Lo que sucede es que es muy difícil defenderse ante la ola de información constante que se ha producido. Se supone que ha habido personas de la trama que se han intentado enriquecer de forma supuestamente ilegal. Si ha sido así, que la ley actúe de forma contundente. Pero aquí nadie se ha llevado un duro.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de junio de 2010