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Dragados amaga con parar las obras del segundo puente de Cádiz

PSOE e IU acusan a la empresa de presionar contra los recortes del Gobierno

La empresa Dragados, responsable de la construcción del segundo puente sobre la bahía de Cádiz, que sufraga el Ministerio de Fomento, ha comunicado a algunas subcontratas y trabajadores que parará la semana que viene varios tramos de la obra porque el Gobierno le adeuda certificaciones de los últimos dos meses por valor de, al menos, 12 millones de euros.

PSOE e IU lo ven como una medida de presión de la constructora para que el Ejecutivo no recorte las inversiones previstas en esta infraestructura en su plan de ajustes. El más duro fue ayer el alcalde de Puerto Real, José Antonio Barroso (IU), quien acusó a la compañía de "chantajear" a la Administración para obtener beneficios económicos "a costa de la crisis que padecemos todos".

El Ministerio de Fomento considera prioritaria la infraestructura

El segundo puente sobre la bahía gaditana está considerado una obra prioritaria por el Gobierno. Unirá Cádiz con Puerto Real y se convertirá en el tercer acceso con el que contará la capital gaditana, hasta ahora unida únicamente a la península por una carretera y el puente José León de Carranza. La obra, anunciada hace años, experimentó su mayor empuje durante la etapa de Magdalena Álvarez al frente de Fomento. Álvarez presentó el proyecto definitivo, diseñado por el ingeniero Javier Manterola, y le puso su nombre oficial, Puente de La Pepa, en homenaje al sobrenombre que recibió la Constitución de 1812.

Los trabajos han sido enmarcados en los festejos del bicentenario de esta carta magna, de ahí que cualquier mínimo retraso implicará ya quedar fuera de la conmemoración porque las previsiones más optimistas apuntaban el final de la obra en diciembre de 2011. La obra, que será el puente más alto de Europa y que supone una de las mayores inversiones de Fomento en Andalucía al superar los 300 millones de euros, se encuentra ejecutada casi al 60%. El parón anunciado por Dragados supondrá detener algunos de los tramos. Los trabajos se están desarrollando en ambos lados del puente, en Cádiz y Puerto Real. Las pilas más altas están prácticamente terminadas y en junio se esperaba empezar la instalación de los tableros que las unirán. La constructora no ha hecho ningún anuncio oficial pero sí ha comunicado sus intenciones a algunas empresas auxiliares y a los empleados.

El Ministerio de Fomento tampoco se ha pronunciado todavía, aunque su titular, José Blanco, sí comunicó a cargos socialistas que el segundo puente y la llegada del AVE son consideradas "prioritarias" por el Gobierno. Fuentes del PSOE de Cádiz dan por seguro que la obra sufrirá retrasos pero están convencidos de que serán "mínimos", porque los trabajos están muy avanzados y porque se trata de una infraestructura estratégica.

El alcalde de Puerto Real, José Antonio Barroso, que nunca ha sido muy defensor de la necesidad de esta obra, mostró ayer su preocupación por el futuro laboral de los contratados en el segundo puente y arremetió contra la compañía. "Nadie me va a hacer creer que Dragados no tiene musculatura suficiente para soportar que Fomento le adeude dos meses. Y más cuando es una empresa que tarda en pagar meses y meses a sus empresas auxiliares. Esto es un chantaje claro al Gobierno para obtener beneficios económicos", aseguró.

La alcaldesa de Cádiz, Teófila Martínez (PP), se unió también a la preocupación para criticar la gestión del Gobierno. "Ojalá que no haya retrasos, pero me temo mucho de que será así".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 2010