Las cofradías piden que los patrones mayores sean profesionales

El debate no es nuevo. Las cofradías como unidades de gestión son uno de los aspectos que hay que pulir en la nueva Lei de Pesca y arrastran desde los gobiernos de Fraga una necesaria reestructuración. Tras el informe del Consello de Contas que destapa su caos económico, bien sea por la fuerte dependencia de las ayudas públicas o por la falta de transparencia en el papeleo, el presidente de la Federación Galega de Confrarías, Benito González, apuesta por dar "un aire más empresarial" a los pósitos, que se siguen manejando "más por cuestión de costumbres" que por lógica económica.

González no niega que en algunos casos pueda reinar "la desidia" de sus cabildos pero añade que su trabajo no es sólo para los socios, sino también "para la Administración", en referencia a los cursos, la regeneración de los bancos, la colaboración en I+D o el papeleo. González defiende, en todo caso, que llevan "una contabilidad como marca la ley", aunque las fórmulas pueden ser algo "rudimentarias".

El representante de las cofradías subraya que buena parte de las ayudas son para colaborar con la Xunta en tareas como la vigilancia. González reclama además que se libere y profesionalice al patrón mayor para que deje de compatibilizar el trabajo en mar y en tierra. "Nosotros queríamos gerentes pero no hay gerente que cumpla como el patrón, que sepa del arte, aunque venga de la universidad". Ahora sólo una decena de pósitos tienen responsables liberados que cobran dietas, ya que la ley no permite un salario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0004, 04 de junio de 2010.