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Reportaje:MUNDIAL DE SUDÁFRICA | Faltan nueve días

La copia española de Vieira

Javi Martínez representa la fuerza de choque en un equipo conducido por medios livianos

Cuenta Joaquín Caparrós que un día en la sobremesa de una comida se apareció un chaval que jugaba en el Athletic, un chico navarro de aspecto sano y entusiasta que parecía de todo menos un trilero. El caso es que el muchacho sacó un juego de naipes y mostró tal velocidad de manos que le faltó poco para esconder un Rey de Oros en el bolsillo de la chaqueta de su entrenador. Los comensales acabaron la velada encantados con aquel mago adolescente que daba sus primeros pasos en el fútbol profesional. Se llamaba Javi Martínez y estaba destinado a convertirse en uno de los jóvenes mejor cotizados de Europa. Con solo 21 años, ha cumplido su cuarta temporada en Primera. Lo ha hecho tan asombrosamente bien que acaba de debutar con la selección y va de camino al Mundial.

El navarro se ha integrado en el grupo con sus trucos de magia y su diario

"Me gusta la magia", decía ayer Javi Martínez, mientras devoraba un yogur en la concentración de Schruns. "Estoy aprendiendo un poco. En las concentraciones tienes mucho tiempo y al final haces alguna tontería de ese tipo. Estás encerrado todo el día pero somos gente joven, te ríes y hay buen ambiente. Unos días haces unas cosas, otros haces otras y al final, quieras o no, se pasa bien y se pasa rápido".

Rafa Alkorta, que jugó tres Mundiales, dice que la joven figura del Athletic se caracteriza por su origen campesino: "Es de esos chicos de pueblo que han comido muchas manzanas". El pueblo no es cualquier pueblo. Es Aiegi, uno de los santuarios navarros ancestrales, sitio del monasterio de Santa María de Irache y desde 1988 lugar de nacimiento y crianza de Javi Martínez. "En Aiegi me aíslo de todo. Ahí estoy en mi mundo. Con mis amigos, con quienes empecé a jugar".

"De niño el fútbol me hacía feliz", cuenta. "Pero cuando empiezas no te imaginas qué clase de jugador quieres ser. Simplemente quieres jugar. Mis ídolos eran Zidane y Patrick Vieira. Me fijaba en ellos para intentar imitarlos".

A fuerza de fijarse en Vieira hizo una copia asombrosamente buena. Tan buena que en el fútbol español , donde predominan los medios centros livianos, él es una poderosa excepción. Una portentosa fuerza de choque de 1,90 metros. Cuando Cuco Ziganda, entonces director de la cantera de Osasuna, le vio crecer, su estampa le recordó inmediatamente a la de aquel gigante francés de origen africano. "¡Tengo a Vieira en el juvenil!", decía el Cuco, que no sabía nada de los gustos futbolísticos del chaval. "No sabía que Cuco decía eso", se admira Javi Martínez. "No tenía ni idea".

"A Vieira lo admiraba porque era muy completo", explica. "Hacía de todo. Atacaba, defendía, robaba, pasaba, remataba. Era un jugador total. Somos parecidos por la posición, la altura y la zancada. Pero yo me conformaría con ser la cuarta parte. Yo siempre jugué de medio centro salvo en el fútbol siete, donde jugaba de lateral derecho. Luego Mané me puso alguna vez de extremo, de media punta... Hice un poco de todo. Y siempre me sentí cómodo". Se sintió tan cómodo y lo hizo tan bien en todas partes que el seleccionador, Vicente del Bosque, solo presenta una objeción: "Tiene que definirse".

Él lo admite, pero por dentro se le nota muy orgulloso. "Con 17 años empecé en Primera y me consolidé porque le metía mucho ritmo a los entrenamientos. Físicamente, quizá por mi estatura y mis piernas largas, tengo facilidad para robar balones. Pero la base está en el currelo. En el entrenamiento a tope. En hacer el entrenamiento visible y el invisible. En dormir mucho..."

Javi Martínez, El Mago de Aiegi, es tan joven que lo primero que recuerda de un Mundial sucedió hace solo ocho años: "Los dos goles de Ronaldo a Kahn en la final de 2002". Antes de partir con La Roja, además de sus naipes, echó al zurrón un par de libros, una PlayStation, y un diario. "Para anotar mis cosas", dice. "Es personal. Para mí. Para que en un futuro pueda echar unas risas leyéndolo".

- Walcott y McCarthy, sin Mundial. Fabio Capello excluyó a Theo Walcott, delantero del Arsenal, de la plantilla de 23 jugadores que viajan hoy a Sudáfrica. El seleccionador prefirió contar con Barry, centrocampista del Manchester City. En Sudáfrica, el seleccionador, Alberto Parreira, dejó fuera al delantero Benni McCarthy, con problemas de sobrepeso.

- Victorias de Portugal y Holanda y tropiezo de Suiza.

El primer rival de España en el Mundial, la selección helvética, perdió ante Costa Rica (0-1, gol de Parks). Portugal derrotó a Camerún 3-1, con dos goles de Meireles y otro de Nani por el de Webó. Eto'o fue expulsado tras ver dos amarillas en apenas un minuto. Holanda venció a Ghana (4-1) con aciertos de Kuyt, Van der Vaart, Sneijder y Van Persie. Por el conjunto africano marcó Gyan.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de junio de 2010