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Reportaje:LIGA DE CAMPEONES | Final en el Bernabéu

Mourinho se burla de la presión

El técnico portugués asegura estar tranquilo y dice que no tiene tiempo para decidir su futuro

"Presión, ninguna. A mí todo lo que se ha comentado estos días no me quita el sueño", dijo ayer José Mourinho, técnico del Inter, sentado en la sala de prensa del Bernabéu. La misma sala donde el Madrid pretende sentarle como técnico blanco antes de que empiece el Mundial de Sudáfrica. El portugués apareció cuando todavía no se había terminado la comparecencia de Zanetti, Cambiasso y Sneijder. Miró a sus jugadores, echó un vistazo a la platea -se añadieron 40 sillas más para que hubiese sitio para todos- y luego se buscó una esquinita más discreta. Se sentó en el suelo al lado de un extintor, escondido detrás del director de comunicación del Inter. Desde allí observó a sus jugadores hablar también de su futuro.

"Yo no sé qué está pasando con el míster a nivel personal, sólo sé que

estará con nosotros para ganar esta final. Lo que pasará con su futuro sólo él lo sabe", contestó Javier Zanetti (que hoy juega su partido número 700 con la camiseta del Inter) cuando le preguntaron qué le parecía que su entrenador pudiese estar negociando con otro club en la semana más importante para los neroazzurri.

Por la tarde, Mourinho dirigió a su equipo en Valdebebas, aunque en el campo del Castilla, y no del primer equipo. El portugués estudia tanto los detalles para que se hable de él, que ayer, bajo un sol de 30 grados, fue el único que entró al campo con manga larga. "La única presión que tengo la sentiré mañana, porque me conozco a la perfección y sé lo que pasará. Me levantaré y diré: 'jolín, dentro de un par de horas jugaré la final de Champions'. El corazón irá rápido, la temperatura del cuerpo subirá un poco y luego me pondré a currar. Y cuando llegue al estadio y baje del autocar, se me pasará todo porque en ese momento empieza lo que más me gusta", comentó Mourinho.

"Los rumores sobre mi futuro en el Madrid no son un problema para mí porque quien juega una final no tiene tiempo para pensar en otra cosa", matizó. "Después del partido, sí empezará una vida nueva para todos... mismo club, otro club, vacaciones en la playa, vacaciones en montaña, Mundial, no Mundial", añadió. "Por la noche no podré decir que ha sido mi último partido, si dentro de cuatro días me doy cuenta de que sí lo ha sido. Pues lo diré y lloraré porque hice lo mismo cuando me marché de Stamford Bridge".

Eso sí, Mourinho dijo que del Madrid no conoce nada más que su historia. "No conozco su filosofía, que me parece que sí es nueva porque es un proyecto nuevo, ni las ambiciones que hay. Y hoy tampoco estoy preocupado por conocerlo", comentó. Acto seguido, lanzó un mensaje indirecto a los dirigentes del club blanco. "Yo, si tengo un equipo para entrenar y objetivos claros, trabajaré... donde sea menos en Alemania, que de alemán no sé nada".

En la hora que estuvo sentado ante los medios, Mourinho casi no habló del Bayern. "Sé que ellos tienen preparadas las camisetas para la fiesta y el autocar. Nosotros, nada de nada". Fue su frase de despedida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de mayo de 2010