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PGOU de 1988 o aplicación parcial del plan especial

Oposición, vecinos y gobierno municipal debaten desde hace semanas sobre si la orden ministerial de Cultura afectaba a todo el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) de El Cabanyal o sólo al ámbito por el que está dibujada en los planos la prolongación de la avenida de Blasco Ibáñez. Las declaraciones de la alcaldesa Rita Barberá anunciando que no podía permitir que se moviera ni una brizna en el barrio, desataron todas las alarmas.

El edil socialista Vicente González Móstoles apostó porque si es todo el plan el que se suspende, regiría el Plan General de Ordenación Urbana de 1988, en vigor. Si, por el contrario, la paralización fuera parcial y sólo afecta al pasillo de la prolongación, el socialista opinó que no sería necesaria la paralización en el resto del ámbito. En cualquier caso, dijo González Móstoles, el gobierno local no puede alegar parálisis.

El concejal delegado de Urbanismo, Jorge Bellver, descartó la aplicación del PGOU porque "sería una barbaridad". Lo que sí aclaró el responsable de Urbanismo es que la paralización afecta a todo el PEPRI. "No es una interpretación nuestra sino de la Audiencia Nacional", dijo Bellver. El consistorio recurrió en su día la orden ministerial de Cultura.

Bellver criticó a Cultura por no especificar en su orden hasta dónde llegaba la paralización del plan especial de El Cabanyal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de abril de 2010