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Alarte, a un paso de su objetivo

El secretario general del PSPV, Jorge Alarte, reiteró ayer en Alicante que la postura de los socialistas valencianos sobre el trasvase Tajo-Segura "es firme". "Mantenemos nuestra férrea defensa del trasvase", indicó Alarte, que no se pronunció sobre la posibilidad de que la polémica por la cláusula de la reserva hídrica que incluye el documento lleve finalmente al presidente de Castilla-La Mancha, el socialista José María Barreda, a retirar el proyecto. "Es un asunto que compete a Barreda, y es él quien debe aclararlo", puntualizó.

El máximo dirigente del PSPV, que ha mantenido desde que se supo que el Estatuto castellano-manchego planteaba una fecha de caducidad del trasvase Tajo-Segura una oposición frontal a las pretensiones de Barreda, también se mostró convencido de que los socialistas alcanzarán un consenso, tal y como aseguró recientemente en Alicante la senadora y secretaria de Organización del PSOE, Leire Pajín. "Reitero mi apoyo a las afirmaciones de Pajín. El trasvase del Tajo no peligra y los socialistas trabajamos para alcanzar el consenso", explicó.

La línea mantenida por el dirigente de los socialistas valencianos, que ha supuesto una presión incómoda en el seno del PSOE, al barajar la posibilidad de que los diputados valencianos votaran en contra de la reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha si llegaba al Congreso, está a un paso de lograr su objetivo. Alarte considera que cualquier modificación relativa al estatus del trasvase Tajo-Segura supondría una ruptura de hecho del acuerdo general que los socialistas valencianos aceptaron en materia de política hídrica cuando asumieron la derogación del trasvase del Ebro, la apuesta por la modernización de regadíos, por una nueva cultura del agua y por las plantas desalinizadoras, y la continuidad de la transferencia del Tajo a las comarcas alicantinas. Allí donde se lo han preguntado, el secretario general del PSPV-PSOE ha reiterado que se trataba de una cuestión de principios, que desde Castilla-La Mancha no se podía romper unilateralmente ese pacto interno.

Alarte, por otro lado, ha puesto presión sobre Francisco Camps para que se enfrentara, a su vez, con su correligionaria María Dolores de Cospedal. De ahí que haya repetido la exigencia de que el presidente de la Generalitat se pronunciara sobre el conflicto. Ayer mismo criticó la actitud del jefe del Consell. "De nuevo ha evitado el contacto con los ciudadanos valencianos. Se ha ido a Murcia para expresar su postura sobre el trasvase, ignorando a los agricultores y regantes alicantinos", señaló el dirigente socialista.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de abril de 2010