Cambios en el mercado de trabajo

El FMI apoya un contrato único con despido creciente

El organismo cree que hay que combatir la dualidad entre temporales y fijos durante la recuperación

Los bajos tipos de interés y los planes de estímulo van a quedarse cortos al afrontar el problema del paro en las economías avanzadas, sobre todo en países como España, donde no se ve mejora a corto plazo. Por eso, el Fondo Monetario Internacional (FMI) propone varias medidas para potenciar el empleo en la fase de recuperación, como bonificar la contratación y reducir la dualidad entre el empleo temporal y el fijo. En concreto, el organismo cree que para animar la contratación durante la fase de recuperación puede ser útil un contrato fijo con coste de despido creciente. El Fondo pone como ejemplo que la indemnización por despido se incremente cada trimestre trabajado en cinco días hasta llegar al máximo.

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La propuesta se parece a la del grupo de los 100 economistas españoles, aunque el ejemplo que pone el FMI supone un aumento mucho más rápido del nivel de indemnización. Como explicó el economista Ravi Balakrishnan, se trata de que en países como España se vaya reduciendo de una forma progresiva esa dualidad en el mercado laboral, para que los dos tipos de contratos converjan.

Los autores del informe advierten de que en países con el mercado laboral segmentado crece la presión para prohibir los contratos temporales. El Fondo advierte contra esa tentación, pues produciría el peor de los resultados: se habría destruido mucho empleo en la recesión y no se compensaría en la recuperación.

El análisis del FMI toma como punto de referencia la dinámica del mercado laboral en los periodos de recesión y repunte vividos en 21 países durante los últimos 30 años. La incertidumbre aún es alta, y eso provoca que muchas empresas no contraten y opten por explotar al máximo la productividad de sus empleados.

Tras una recesión típica, el mercado laboral empieza a recuperarse tres trimestres después del repunte de la actividad económica. Pero cuando está asociada a crisis financieras e inmobiliarias, se retrasa. Por eso el FMI prevé que la tasa de paro se mantenga en torno al 9% de la población activa en las economías avanzadas hasta final de 2011.

España, como recuerda el organismo, es el país que "ha sufrido el mayor incremento del paro entre las economías avanzadas". Y profundiza en un detalle. En economías donde la temporalidad es alta, el paro fluctúa con más rapidez frente a los cambios en el ciclo. "Esta cuestión se ha hecho cada vez más prominente desde los años ochenta, especialmente en España", apunta el estudio. El FMI vincula la gran proporción de empleo temporal en España a la alta protección del segmento del mercado con empleo fijo. No obstante, las cifras que el propio estudio aporta, tomadas de la OCDE, muestran que es en España donde el índice de protección del empleo fijo se ha reducido más desde 1990.

El pinchazo de la construcción y la ausencia de programas para subsidiar la reducción de jornada y evitar la pérdida de empleo como los de otros países explican también el rápido auge del paro español. Uno de los gráficos del FMI señala que la tasa de paro española llegaría al 23% si se incluyese a aquellos que querrían trabajar, pero que ni siquiera buscan trabajo. En casi todos los países analizados se produce un salto similar o superior con ese criterio, cuya metodología no explica el Fondo.

Otro factor importante que trata el FMI en su análisis es la flexibilidad en los salarios. El modelo de negociación centralizado que se sigue en España "incrementa la pérdida de empleo", porque "impide un ajuste de los sueldos a la deflación". "Los sueldos subieron casi un 3% en 2009 pese a una caída del 7% en la tasa de empleo", dice el documento.

Ante la perspectiva de que países como España sigan sufriendo una alta tasa de desempleo, el FMI insiste en la necesidad de que se lancen políticas para impulsar la creación de empleo y que, a largo plazo, incentiven la flexibilidad en los salarios y reestructuren el mercado laboral.

Las políticas monetaria y fiscal son instrumentos útiles para potenciar la creación de nuevos puestos de trabajo, por su impacto en la actividad económica. Pero hay otros mecanismos que, según el FMI, pueden impulsar la creación de empleo, como la concesión de subsidios temporales a la contratación. "Esto podría ayudar a romper con la actitud de esperar y ver" de las empresas ante la incertidumbre.

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