Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crónica:

Nadal se ahoga en la orilla

El español cae ante Ljubicic en semifinales de Indian Wells, su primer torneo tras lesionarse

Las órdenes tatuadas con tinta de rotulador en la mano izquierda no acabaron de cumplir su cometido: Rafael Nadal perdió ayer por 6-3, 4-6 y 6-7 (1) en semifinales del torneo de Indian Wells contra el croata Ivan Ljubicic, el número 26. Es un resultado notable para un tenista que disputaba su primer torneo tras más de 40 días de baja por lesión, pero llegó acompañado de desagradables sensaciones. El español pasó de dominar 3-6, 2-3 y 0-40, gobernando plácidamente el encuentro, a ceder el pase a la final. Algo se desconectó en su juego, igual que en el arranque del curso perdió la final de Qatar contra Nicolay Davydenko tras contar con dos puntos de partido. Su cuerpo y sus golpes parecen recuperados para la causa. Queda saber si su mente, el prodigioso músculo que ha guiado sus mejores victorias, ha descubierto algo que hasta ahora le era desconocido: las dudas.

El 'número tres' ha descubierto' algo que le era desconocido: las dudas

Acabó ganando más puntos que su rival, al que dominaba 3-6, 2-3 y 0-40

El croata acortó los peloteos, cargó contra la red y sumó 17 saques directos

Fue un torneo para rearmarse en el terreno de los resultados y para meditar en el de las sensaciones. Varias cifras explican que la derrota del español se comprende más desde lo mental que desde lo físico: ganó seis puntos más que el croata, dispuso de hasta diez bolas de break, aunque sólo convirtió tres; desaprovechó cinco opciones de rotura en la segunda manga; y cometió una dolorosa doble falta en punto de break en contra. Tras derrotar a tenistas notables durante la semana, como el checo Berdych, Nadal acabó perdiendo en un partido que puso a prueba su ansiedad y su deseo, el sueño de volver a jugar por un título y cerrar una racha sin trofeos iniciada en mayo de 2009; la esperanza transformada en nervios de volver a pesar en el circuito lo mismo que antes.

Hay veces que el mejor diagnóstico lo hace el diagnosticado. Antes del partido, el español ya subrayó cómo las condiciones del torneo reforzaban su apuesta. En los últimos cinco años ha alcanzado como mínimo las semifinales en Indian Wells, donde se impuso dos veces. Más allá del último resultado, es probable que mantenga esa lectura.

"Estoy muy feliz. Digo todos los días que el primer torneo después de una lesión no es fácil. Me encanta jugar este torneo. Me encanta esta pista. Probablemente ayudan a mi juego porque la pelota coge mucho top spin (efecto curvado) y eso es importante para mí". Nadal buscaba al cierre de esta edición el título en dobles junto a su amigo Marc López. La semifinal individual y ese resultado en su primer torneo tras una lesión hablan de por qué Indian Wells es su fecha fetiche sobre cemento.

"Cuando juegas en una pista central como la de aquí, es fácil defenderse. Puedes marcharte seis metros para atrás, siete metros detrás de la línea de fondo, y aún así sigues siendo capaz de jugar. Es más fácil golpear la pelota fuerte. Por eso es extremadamente difícil ganar a Rafa en la Phillippe Chatrier, la central de Roland Garros. Es la pista más grande del tenis y es muy duro conseguir que no llegue a la pelota". Son palabras de Ljubicic, quien neutralizó el problema acortando los puntos, cargando contra la red y encomendándose a su tremendo saque: 17 aces.

Equilibrado el debate, al español le quedaba la psicología, la mente como arma, el ganar desde la voluntad cuando los elementos anulan el resto. Indian Wells está en medio del desierto. No hay estructuras que le protejan del viento. Siempre se juega entre un huracán que hace imposible controlar la pelota, domar los tiros y ordenar el juego. No para Nadal, que siempre se ha impuesto a esas circunstancias: "Muévete. Muévete mucho. No te pares de piernas", receta. Ayer volvió a aprovechar su capacidad para rodear la pelota durante set y medio entre un vendaval. Ljubicic descubrió a un tenista "fantástico" desde la línea de fondo...y luego, camino de la remontada, empezó a hurgar en sus dudas hasta domar su mentalidad de hierro.

Otros resultados. Hombres. Cuartos de final. A. Roddick (EEUU)-T. Robredo, 6-3 y 7-5. R. Soderling (Sue.)-A. Murray (R. U.), 6-4 y 7-6 (4). Mujeres. Semifinales. J. Jankovic (Ser.)-S. Stosur (Aust.), 6-2 y 6-4. C. Wozniacki (Din.)-A. Radwanska (Pol.) 6-2 y 6-3.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de marzo de 2010