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Reportaje:

Los extraños viajes de 'Caribú'

Capturado un lince que saltó de Doñana hasta Portugal y luego volvió a Huelva

Un equipo de técnicos de la Consejería de Medio Ambiente capturó ayer al ejemplar de lince ibérico Caribú. Este macho fue soltado a finales de 2008 en Doñana para reforzar genéticamente la población de esta zona, que padece un problema de endogamia. El animal procedía de Sierra Morena, donde vivía en libertad. El plan de los responsables del programa Life de conservación de este felino contemplaba que Caribú se aparease con las hembras de Doñana.

Sin embargo, este ejemplar no se ha establecido en este espacio protegido de Huelva. Ha recorrido cientos de kilómetros e, incluso, ha llegado a saltar a Portugal, donde hace unos días fue detectado en Moura-Barranco, en la zona del Alentejo próxima a la frontera con Extremadura. Después de ser localizado el martes en el Cerro del Andévalo -ya en la provincia de Huelva y donde parece haberse establecido-, fue capturado de nuevo ayer.

El animal ha tenido que modificar su dieta para sobrevivir

Los técnicos tienen previsto realizarle un chequeo veterinario y poner "a punto" el dispositivo GPS que sirve para realizar los seguimientos. Luego, será soltado en un cercado en la Laguna de Santa Olalla, en Doñana. La idea es reintroducirlo otra vez en la población del parque natural, donde nunca ha terminado de asentarse. "Vamos a probar de nuevo", señalaron ayer fuentes del programa Life, "ya que el objetivo inicial era el reforzamiento genético".

Caribú apuntaba maneras casi desde que fue soltado en Doñana en diciembre de 2008. A los pocos meses de ser liberado, los técnicos volvieron a capturarlo. Habían observado las largas distancias que recorría y se dieron cuenta que no les resultaba útil el radiotransmisor convencional que llevaba. Decidieron cambiárselo por un GPS, que ha sido el que ha permitido rastrear todos sus movimientos desde entonces. "Ha recorrido cientos de kilómetros", afirmaron fuentes del Life.

Sin embargo, sus desplazamientos no han sido erráticos. "Se ha establecido en el Cerro del Andévalo", donde ayer fue capturado de nuevo. Lo que más sorprende es que en esta zona la densidad de conejos, el principal alimento de este felino en peligro de extinción, es "bajísima". Los expertos creen que se ha alimentado de liebres, piezas bastante más grandes que los conejos. "Sin duda, han influido sus buenas condiciones físicas (...) pero ha tenido que ampliar su dieta para sobrevivir".

Los responsables del programa de cría en libertad están "sorprendidos" por los "viajes extraños" emprendidos por Caribú. Desde diciembre de 2008, ha "recorrido cientos de kilómetros con las idas y venidas". En línea recta, desde Doñana, habría cubierto distancias de unos 150 kilómetros: "No se esperaban movimientos tan largos".

Los expertos también destacan el buen "sentido de la orientación" del animal. La primera vez que cubrió la distancia entre Doñana y el Cerro del Andévalo eligió un recorrido que, meses después, repitió casi calcado, según se observa en los seguimientos realizados por los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente. Lo que no se explican los expertos es por qué ha elegido esta zona en concreto, donde no hay suficiente alimento ni hembras.

La importancia de este ejemplar reside en que forma parte de una de las escasas experiencias de reintroducción del lince ibérico que se han hecho hasta ahora. También en diciembre de 2008 se soltó a otro macho de Sierra Morena -de nombre Baya- en Doñana. Este ejemplar sí se ha asentado en el parque natural.

Uno de los objetivos del programa Life es la repoblación de zonas en las que históricamente el lince había vivido en libertad. Hace unos meses se reintrodujo en la zona del Guadalmellato (Córdoba) a seis ejemplares. Los investigadores desconocen cómo puede funcionar esta experiencia, aunque confían en que las idas y venidas de Caribú puedan ayudarles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de febrero de 2010