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Reportaje:

El hombre flamenco pide paso

Cristo Báñez presenta en Sevilla la primera colección de trajes masculinos

Detrás de la mujer flamenca aparece el hombre. Un tipo con grandes gafas de sol, camisa de colores y mantón de Manila. "Pero siempre muy masculino". Ésta es la imagen que propone Cristo Báñez, el primer diseñador de moda tradicional andaluza que presenta ropa de caballero. Lo suyo, advierte, es "otro rollo".

Báñez, de 30 años, representa la transgresión. En los 16 años que lleva celebrándose en Sevilla la Semana Internacional de la Moda Flamenca (Simof), nadie se ha atrevido con los hombres. "Me tachan de moderno". Las modistas que comparten cartel con él no están por la labor. Sólo una, Pepa Castro, ha presentado este año tres trajes de caballero. El resto, ni se lo plantea. Charo Lastra, con 20 años en la profesión, representa la opinión generalizada: "La moda de hombre es muy clásica, no evoluciona". Báñez no se achica ante el tópico de que el sector masculino no tiene tanto apego por la moda. Por eso, ayer presentó cuatro colecciones diferentes. Una veintena de trajes para las fiestas andaluzas por antonomasia, que ya están en su céntrica tienda sevillana. "Se están vendiendo bien", asegura.

Hombres con mantón, pañuelo de lunares y camisa roja, en Simof

El diseñador, que espera participar en 2011 en la pasarela Cibeles, quiere ver hombres modernos en la Feria de Abril. Por la mañana, color: pantalón azul marino, camisa celeste, corbata y pañuelo de lunares rojos. Por la noche, sobriedad: lino azul, camisa de algodón y mantón bordado de Manila. "Más pequeño, para llevarlo al estilo palestino".

Las diseñadoras de la Semana de la Moda admiten que tienen curiosidad por la iniciativa de Báñez. A Pepa Romero, que lleva 35 años en el negocio, le parece una opción. "Nunca lo había pensado, pero igual sí haría una camisa de lunares para hombre". Pese al interés, no contemplan a los caballeros en sus colecciones. No más allá de su papel de consorte sobre la pasarela. La bordadora María del Carmen Cruz reconoce que algunos se interesan por las corbatas de Manila. Pero no se imagina a un caballero con mantón. "No lo he visto nunca". Cristo Báñez cree que es la hora. "Me da mucha pena que nadie apueste por el hombre". Criado en Almonte (Huelva), ha vivido en el epicentro de la cultura flamenca, con una madre modista y un padre, vicepresidente de la hermandad matriz de su pueblo.

Reivindica el traje típico de su tierra, pero a su manera. Y ese es el que ayer exhibió en el Palacio de Congresos de Sevilla dentro de un desfile mixto al que denominó Ahora. "Es mi primera colección para chico, pero no va a quedar en algo anecdótico", promete este joven que lleva desde los 16 años en la profesión.

Para ir a los toros, su hombre llevará corbata con toros estampados, camisa rosa y jersey de pico muy abierto. Para peregrinar en la romería de El Rocío, se pondrá camisa roja de cuadros y pañuelo de lunares. "Gente que le gusta la moda, pero que no quiera ir disfrazada, como me pasa a mi" justifica.

El precio de un traje de Báñez ronda los 1.000 euros. El de hombres, con accesorios incluidos, sale por la mitad. "Más barato, pero es mucho más difícil su confección".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 30 de enero de 2010