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Torrevieja concede honores a Camps en un pleno al alba

Cuando un político está en apuros siempre hay otro que le echa una mano o le brinda un homenaje. El presidente de la Generalitat, Francisco Camps, acosado por el caso Gürtel, fue nombrado ayer hijo adoptivo de Torrevieja en pleno extraordinario celebrado ayer al alba, a las ocho de la mañana, para neutralizar las protestas anunciadas contra la decisión del alcalde.

Pedro Ángel Hernández Mateo, del PP, justificó la honorífica distinción en las "extraordinarias cualidades personales" del presidente de la Generalitat, Francisco Camps, "que lleva a Torrevieja en su corazón". Sin embargo, la oposición tildó de "bufonada" y "provocación" este galardón que se le concede a políticos "en momentos bajos", según dijo Manuel Vera, portavoz del PSOE, que recordó que el anterior hijo adoptivo fue el ministro de Defensa, Federico Trillo, cuando estaba acorralado por el caso del Yak 42.

El Grupo Municipal de Los Verdes intentó presentar una enmienda para ridiculizar y evidenciar la moción del PP. En ella pedían que Camps fuera hijo adoptivo por "haber mentido sin ningún tipo de pudor en las Cortes" en relación con el caso Gürtel, por "impedir fiscalizar los contratos de las empresas de las tramas de corrupción", "por haberse convertido en el primer presidente valenciano que declara como imputado ante el juez" y para hacer extensivo el nombramiento de hijo adoptivo a Álvaro Pérez, El Bigotes, por su "inestimable contribución a la promoción de España y en el mundo de los trajes de dos famosas marcas de ropa masculina que tan pomposamente ha venido luciendo Francisco Camps". La enmienda no prosperó merced la mayoría absoluta el PP.

Manuel Vera, del PSOE, destacó el "sentido de la oportunidad" del alcalde que condecora a la persona que le permite ser aforado en las Cortes para que el caso de los beneficios de 5,3 millones de euros en la compraventa de una finca se juzgue en TSJ de Valencia. José Manuel Martínez, de IU, lamentó el "debate de cloacas" que se produjo, y José Hurtado, de Los Verdes, tildó de "bufonada" la sesión. El público despidió la iniciativa entre aplausos mayoritarios y alguna que otra protesta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de enero de 2010