Derrumbe sin víctimas de un edificio en el centro

En el solar contiguo se estaban realizando obras, según el alcalde - El derrumbe obliga al desalojo de varios edificios

Un crujido alertó a los vecinos de la calle de Mariano Fernández, número 6, en el distrito de Tetuán, de que su edificio iba a derrumbarse poco después de las nueve de la noche. Vieron grietas y notaron un temblor, contaba poco después en la calle uno de los 14 residentes desalojados. En la cercana calle de Bravo Murillo, donde se concentraron tanto los vecinos del edificio que se desplomó parcialmente y los de los inmuebles colindantes, que se vaciaron preventivamente, reinaba anoche la expectación.

Uno de los residentes de la casa, con cuatro plantas y dos viviendas en cada una, avisó al resto del vecindario, y en pocos minutos se congregaron en la calle. Al llegar los bomberos terminaron de evacuar el edificio. En principio no se produjo ninguna víctima.

El regidor alabó la rápida decisión de los bomberos de evacuar el inmueble
Un vecino recrimina a Gallardón que hace una semana que se vieron grietas

Aunque se desconocen las causas del derrumbe de este inmueble de 1917, el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, que visitó la zona, informó de que en el solar contiguo al edificio (en el número 6 bis de la calle vecina a Bravo Murillo) se estaban llevando a cabo unas obras. Hasta agosto del pasado año había una nave industrial, que se desplomó.

Los bomberos tuvieron que desalojar no sólo el edificio afectado, sino los contiguos, el número 4 y el número 8, además de los inmuebles cuyo portal daba a la calle del afectado. Medio centenar de personas, entre curiosos y vecinos se agolpaban en la calle cerca de la medianoche. Los abrigos cubrían los pijamas y las pantuflas.

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Ruiz-Gallardón alabó la misión de los bomberos, que según él habían tomado la rápida decisión de evacuar el edificio. Mientras el regidor se dirigía a los medios informativos, un vecino del bajo del número 8 le recriminó que hacía una semana que se habían visto grietas. Gallardón aseguró que no tenía constancia de ninguna denuncia, mientras el hombre le aseguró que había dado parte a la junta municipal.

Entre el tumulto de vecinos se encontraba Juan Águeda, que a pesar de su agradecimiento a los bomberos puntualizaba que todos los vecinos estaban ya abajo a su llegada. El Samur Social es el encargado de realojar en hoteles a los afectados que no tengan otro sitio donde quedarse. "Sí es cierto que los bomberos han avisado al señor del local del bajo, pero cuando han llegado ya estábamos todos abajo", explicó Águeda.

Los bomberos continuaban a primera hora de la madrugada inspeccionando el edificio y los vecinos de los inmuebles colindantes aguardaban cubiertos por mantas térmicas sin poder volver a sus casas. Cerca de la una y media de la madrugada, dejaron de esperar en la calle. El Samur Social los llevó a un hotel.

REUTERS

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