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Los empresarios censuran el golpe de mano de Camps en Bancaja

El presidente fuerza la exclusión de los socialistas por airear el 'caso Gürtel'

La decisión del presidente de la Generalitat Francisco Camps de excluir a los socialistas de los órganos ejecutivos de Bancaja provocó ayer resquemor entre la cúpula empresarial. Según fuentes del PSPV, Camps ordenó a José Luis Olivas, que afronta su segundo mandato de seis años como presidente de la tercera caja de ahorros de España, que no permitiera el acceso a cargos ejecutivos a "ninguno de esos que quieren meterme en la cárcel", en alusión a los socialistas, que le implican directamente en el caso Gürtel por la supuesta financiación irregular del PP.

Fuentes empresariales de la Comunidad Valenciana censuraron el golpe de mano de Camps: "En estos momentos lo que preocupa a los empresarios es la financiación de sus empresas, que va pareja con la solvencia y fiabilidad de sus entidades financieras. El modelo que siempre se ha defendido desde el mundo empresarial es el de la participación".

Olivas ocultó hasta última hora la decisión de excluir a los socialistas

Fuentes empresariales de la provincia de Valencia apuntaron: "Lo lógico es que los consejos de administración de las cajas de ahorro tengan una participación importante de empresarios de reconocido prestigio, avalados por su trayectoria y elegidos como fruto del consenso entre los dos grandes partidos. Es importante que sus negocios no dependan de las cajas para que puedan mantener su independencia. Y de parte de los partidos es el momento de llegar a acuerdos. Pero en el actual momento económico la bronca entre los partidos políticos es total. Van a lo suyo, y así no se resuelven los problemas de los ciudadanos".

La víctima más visible del golpe de mano de Camps en los órganos de gobierno de Bancaja es José Camarasa, quien dejó su escaño en las Cortes para asumir una de las dos vicepresidencias que ocupaban los socialistas en el anterior consejo de administración. Pero la exclusión de los socialistas se extiende a todos los órganos ejecutivos y territoriales.Los representantes afines al PP ocupan toda la representación de la comisión ejecutiva de Bancaja, la que gestiona el día a día de la entidad; el área territorial de Castellón; las permanentes de las Fundaciones de Segorbe y Sagunto y han ampliado su mayoría en el resto de órganos. Al desplazar a los socialistas de Bancaja, el presidente de la Generalitat complica la fusión que instó de las dos grandes cajas valencianas. UGT apuntó: "El presidente de Bancaja hace una demostración de irresponsabilidad gravísima teniendo en cuenta la situación de las cajas de ahorro, inmersas en una reestructuración que debiera contar con el mayor apoyo posible de partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales para garantizar su viabilidad".

Vicente Rambla, vicepresidente primero del Consell, negó ayer la mayor: "Como voluntad de politizar la caja no la había no se ha podido politizar". Por contra, Rambla, que ejerció como portavoz del Consell, acusó a los socialistas de injerencia política por querer colocar en la comisión ejecutiva al ex diputado socialista José Camarasa. Cuando se le interpeló si no consideraba politización que Bancaja estuviese presidida por un ex presidente de la Generalitat y ex consejero de Economía del PP, el vicepresidente primero alegó que no se podía comparar el perfil de Olivas con el de Camarasa.

La diputada socialista Cristina Moreno acusó al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, de "poner en peligro la estabilidad y representatividad de la sociedad valenciana en Bancaja al dejar sin presencia al conjunto de la sociedad valenciana, que no comulga con su sentido de la democracia".

De hecho, la exclusión de los socialistas se ha ampliado a los sindicatos UGT y CC OO y a la Unión de Consumidores de España en los principales órganos de control de la tercera caja de ahorros de España. UGT denunció que la asamblea general elevó a la comisión de control de la entidad a un representante de CSICA, un sindicato que representa al 2% de los trabajadores, para dejar al margen la propuesta de UGT, CC OO y SATE, que representan al 90% de la plantilla de Bancaja. "Una vez más el PP y el Gobierno de la Comunidad Valenciana han vuelto a demostrar su desprecio por la democracia y por las instituciones que considera parte de su cortijo", reza una nota de UGT.

El delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Ricardo Peralta, afirmó que el Consell, "más que gobernar atendiendo los intereses de los ciudadanos se dedica a usar todas las instituciones democráticas valencianas para salvar la posición concreta de determinados dirigentes", en clara referencia a Camps.

El secretario general del PP, Antonio Clemente, se entrevistó ayer con el secretario general de Comisiones Obreras del País Valenciano, Paco Molina, a quien invitó a participar en las propuestas del PP sobre empleo, y deslizó que Camarasa ha sido víctima de una decisión "un poco alocada" del secretario general del PSPV, Jorge Alarte, "quien se comprometió en algo que no se podía comprometer". CC OO no se pronunció.

El malestar en el seno de Bancaja tras la renovación de los órganos de gobierno continuaba ayer. Algunas fuentes explicaron que José Luis Olivas ha visto erosionado su prestigio al excluir a quienes no son de obediencia al PP de Francisco Camps, ya que se comprometió personalmente a mantener la pluralidad, hasta el punto de que la noche anterior a la asamblea acudió a una cena para despedir a los cargos (entre ellos los vicepresidentes socialistas) que agotaban su mandato sin advertirles de lo que ya estaba sentenciado.

Rearmar gobierno y partido

El vicepresidente primero del Consell, Vicente Rambla, anunció ayer una nueva tanda de reuniones del presidente de la Generalitat con altos cargos del PP. El próximo martes Camps se reunirá en el Palau de la Generalitat con su homólogo murciano, el también popular Ramón Luis Valcárcel, para coordinar sus posiciones sobre el futuro del trasvase Tajo-Segura. Una cuestión que les enfrenta a la secretaria general del PP y presidenta de los populares de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal. Tras entrevistarse esta semana con los alcaldes de las tres capitales de provincia, también del PP, Camps mantendrá reuniones, por separado, con los presidentes de las Diputaciones. El objetivo es rearmar gobierno y partido en un año crucial para el PP, tanto por los pleitos judiciales como por el recorte presupuestario.

En este contexto, Rambla confirmó que Camps acudirá a la inauguración de la Feria Internacional de Turismo (Fitur) en Madrid el próximo miércoles, pero no al Día de la Comunidad Valenciana un día después. Es la primera vez que un jefe del Consell no acude al día de la comunidad autónoma en Fitur. Rambla justificó la ausencia porque Camps prefiere desplazarse a Bruselas a entregar el premio de Convivencia Manuel Broseta a Javier Solana, ex alto representante de la UE.

Por otra parte, el consejero de Ciudadanía, Rafael Blasco, anunció ayer un anteproyecto de ley de estatuto de los cooperantes valencianos y decidió extinguir la Fundación de los Derechos Humanos, que se integrará en la Fundación de la Solidaridad y el Voluntariado.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de enero de 2010

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