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Los olvidados de Camps

Las familias de las víctimas del accidente de metro siguen pidiendo explicaciones

Fieles a su cita -y ya van 38-, y a pesar de la desapacible lluvia que caía ayer sobre Valencia, los familiares de los fallecidos y heridos en el trágico accidente de metro de julio de 2006 volvieron a concentrarse, como todos los días 3 de cada mes, bajo los arcos góticos de la puerta de los apóstoles de la catedral para guardar cinco minutos de silencio en memoria de las víctimas y recordar al Consell que siguen "esperando respuestas".

"A mi mujer la asesinaron", comentaba rotundo Francisco Hernández, vecino de Xirivella de 60 años, poco antes de la concentración. "Escríbelo así, con todas las letras", insistía, "la asesinaron y los asesinos están chupando del puchero". "Estamos hartos de los Camps, Castellano y Cotino; o esto se arregla y dan explicaciones ya o somos capaces de hacer una huelga de hambre", añadió.

Junto a Francisco estaba Carmen, de 66 años, que perdió a su marido Hipólito en aquel convoy de la línea 1 que descarriló entre dos estaciones hace ya tres años y medio: "Hasta que nos den una solución seguiremos viniendo". Al lado estaba María Teresa, de 60 años, que sufrió la muerte de su hermana María del Pilar: "Estamos muy solos; solo pedimos una explicación. Mi hermana salió de trabajar y me la mataron".

Tras el recuerdo silencioso en memoria de los 43 fallecidos y los 47 heridos de aquel siniestro, una portavoz de la Asociación de Víctimas del Metro del 3 de Julio leyó un comunicado en el que destacó la necesidad, aún hoy, de "identificar las deficiencias materiales, de mantenimiento o de gestión [del metro] que puedan haber hecho posible este terrible accidente para que no se vuelva a repetir". La asociación pide también una investigación exhaustiva del siniestro tras archivarla los tribunales, que el Consell asuma responsabilidades políticas y que el presidente Francisco Camps les reciba.

"La Generalitat sigue haciendo oídos sordos a las demandas sindicales" de incrementar la seguridad, en aspectos como "que se protejan con balizas [de seguridad] dos señales de velocidad de la línea 1", según la asociación. Las señales "no sirven para frenar los trenes", como sí hacen las balizas. "Si el PP no tiene interés en mejorar la seguridad de los millones de usuarios, que lo diga claramente", manifestó esta portavoz, "basta ya de promesas incumplidas".

La coordinadora de Esquerra Unida, Marga Sanz, mostró su total apoyo a las víctimas del metro. "Es doloroso que estas personas sigan sin respuestas y que el PP siga sin recibirlos. No solo ellos, sino toda la sociedad valenciana merece respuestas sobre el accidente y la mala gestión de un servicio público como es el de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 4 de enero de 2010