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La CMT promete ahorrar 34 millones si le dan el control audiovisual

El organismo no cree conveniente la creación del Consejo Estatal de Medios

Si hay que ahorrar, se ahorra, sobre todo si me cedes una nueva competencia. Éste es el argumento empleado por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) para pedirle al Gobierno que desista de su intención de crear un Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA), y le deje asumir esas funciones.

Este organismo, máximo responsable de la regulación de las telecomunicaciones, asegura en el informe consultivo remitido al Gobierno sobre el anteproyecto de ley audiovisual que si le concede las nuevas competencias del sector en lugar de crear un nuevo organismo, se podrá lograr un ahorro anual al erario público de 34 millones de euros al año.

La CMT no ahorra detalles a la hora de justificar su petición de que se amplíen sus competencias para convertirse en la Comisión del Mercado Audiovisual y de las Telecomunicaciones. Así, señala que el coste de personal que supondría asumir las nuevas competencias sería de 2,4 millones de euros anuales, contratando algún consejero extra, cinco directivos, 30 técnicos y 10 administrativos. A eso se sumaría otro millón en gastos adicionales. Además, se ahorraría el coste del local, puesto que el edificio recién adquirido por la CMT en el distrito tecnológico barcelonés 22@ tiene capacidad para absorber el personal y las oficinas del nuevo organismo.

El regulador justifica su petición en el creciente déficit público

El informe consultivo pide ampliar las sanciones

Frente a eso, el anteproyecto de ley del Gobierno prevé que el CEMA se financie con el 10% de la tasa de dominio público radioeléctrico, equivalente a 37,5 millones, que pagan las operadoras de telecomunicaciones, y por la tasa en materia de comunicación audiovisual que abonan las televisiones. Según la CMT, la integración de las funciones permitiría que más de 34 millones fueran al erario público o a las operadoras de telecomunicaciones, en caso de que se les redujera esa carga fiscal. Esas cifras casan, recuerda la CMT, con el coste del consejo audiovisual francés, con gastos de 34,6 millones.

La CMT hace un llamamiento a la austeridad y a la necesidad de ajustar el gasto público, muy en la línea del Plan de Reequilibrio del Ministerio de Economía recién enviado al Congreso que prevé la posibilidad de suprimir organismos públicos cuyas funciones puedan ser absorbidas por otros organismos.

La CMT da también razones de carácter competencial para atribuirse las competencias audiovisuales, puesto que indica que no sería muy lógico que una misma empresa que preste servicios de voz, Internet y televisión sea sometida a tres organismos reguladores diferentes (Competencia, CMT y CEMA). Asimismo, indica también que la CMT ya cuenta con algunas competencias en servicios audiovisuales como el otorgamiento de licencias o el control de los procesos de concentración (como ocurrió en la fusión entre Vía Digital y Canal Satélite Digital).

"Por todo lo anterior, y más en una coyuntura de crisis económica, y de un creciente déficit público, existen razones de eficiencia económica que aconsejan la creación de un organismo regulador convergente en lugar del mantenimiento de dos organismos diferentes, con sus estructuras y servicios propios", señala el informe, en contra de la intención contenido del proyecto de Ley Audiovisual.

Al margen de justificar la petición de competencias, la CMT aconseja al Gobierno que disminuya el porcentaje de obras europeas que deben poner en la programación las televisiones desde el 30% al 15%. La CMT también propone endurecer las sanciones a las cadenas que incumplan la ley con infracciones muy graves hasta los 20 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de noviembre de 2009