Gran Premio de Valencia

Aoyama, el último campeón de dos y medio

En la carrera inaugural del Mundial de MotoGP del año 2003, en el circuito de Suzuka, Daijiro Kato se estrelló con su Honda contra las vallas de protección y, tras trece días en coma, falleció. La noticia hizo que el mundo motero se estremeciera y que Japón y Honda, entraran en estado de shock. El piloto japonés era el diamante que la marca del ala dorada siempre había esperado y su muerte la dejó temblando. Desde el título de dos y medio que Kato logró en 2001 sumando doce victorias, un récord que aún se mantiene, ningún otro japonés se había coronado hasta que ayer, ocho años después, lo hizo Hiroshi Aoyama. Y, como premio, Honda le dará una de sus motos para pilotar el año que viene en MotoGP. Así, este nipón afincado en Barcelona, otro de los pupilos de Alberto Puig, amigo de Pedrosa (compartió equipo con él) y de Julián Simón, se convirtió en el último campeón de 250cc de la historia -en 2010 esta categoría desaparece para dar paso a Moto2-. El mérito de Aoyama y de su equipo es doble porque ha ganado el Mundial subido a una moto que Honda no evoluciona desde hace tres años, cuando decidió desatender el desarrollo de los motores de dos tiempos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0009, 09 de noviembre de 2009.

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