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Crónica:

Los suplentes del Valencia se atrancan ante el Slavia

Villa regresa tras la lesión y es expulsado por una patadita a un rival

En su afán por contentar a todos, Emery dio protagonismo a siete suplentes habituales: Moyà, Alexis, Maduro, Jordi Alba, Baraja, Míchel y Zigic. El técnico vasco entendía que, con ellos, le sobraba para dar buena cuenta del rival más débil del grupo, el Slavia de Praga, que venía precedido por siete goles en contra y uno a favor. Pues... no. El Slavia se puso por delante y Emery, cuando fue dando entrada a los mejores, ya sólo pudo pescar el empate, empeorado además por una tontería de Villa, expulsado.

El Slavia apretó las líneas y lanzó unos cuantos contraataques que dejaron en evidencia a la zaga valencianista. El peor parado fue el lateral Miguel, superado por la potencia en la carrera de Hlosuek, que llegó en diagonal desde la izquierda hasta la mismas barbas de Moyà antes de centrar atrás para que rematara Naumov a placer.

VALENCIA 1 - SLAVIA DE PRAGA 1

Valencia: Moyà; Miguel, Navarro, Alexis, Mathieu; Pablo Hernández, Maduro (Banega, m. 77), Baraja, Jordi Alba (Villa, m. 61); Míchel (Mata, m. 46); y Zigic. No utilizados: César; Bruno, Dealbert, Miku y Del Horno.

Slavia de Praga: Vaniak; Hubacek, Suchi, Vomacka,Celutska; Grakjiar (Vlcek, m. 89), Ragued, Trapp, Hlosuek; Senkerik (Belaid, m. 78) y Naumov (Krajcik, m. 86). No utilizados: Hanusm; Vlcek, Trubila, Josek.

Goles: 0-1. M. 27. Naumov. 1-1. M. 62. Navarro cabecea un centro de falta de Pablo.

Árbitro: Serge Gumienny (Bélgica). Expulsó a Ragued (m. 75) por dos tarjetas amarilla y directamente a Villa (m. 84). Amonestó a Mathieu, Hlousek y Vomacka

Unos 20.000 espectadores en el estadio de Mestalla.

Sin fluidez en el pase, Emery decidió que Mata entrara ya en la reanudación por un apagado Míchel. El Valencia siguió jugando demasiado en largo, sin tránsito en un centro del campo oxidado y sin que Zigic, muy blandito, significara ningún peligro.

No le quedó más remedio a Emery que recurrir a Villa, cuyo efecto intimidatorio fue inminente. Al minuto siguiente empató Navarro: de cabeza, al segundo palo, tras un centro de Pablo. El Valencia, ya sí, encajonó a un Slavia cada vez más hundido, sobre todo desde que Ragued propició su expulsión. Pero Villa ensució su entrada con una patadita a un defensa que le envió a la ducha.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de octubre de 2009