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Sevilla se prepara para recibir cruceros

La nueva esclusa del puerto comienza a llenarse de agua y estará lista en febrero

La nueva esclusa de Sevilla, que sustituirá a la construida en 1949, empezó ayer a llenarse y entrará en funcionamiento en febrero o como máximo marzo de 2010, lo que junto al futuro dragado del Guadalquivir permitirá el acceso de buques más grandes al tener 35 metros de anchura, frente a los 24 de la actual. Podrán llegar hasta la capital grandes barcos de mercancías y cruceros. Al acto "simbólico" de llenado del cuenco, que durará una semana, asistieron el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín, y el presidente de la Autoridad Portuaria, Manuel Jesús Fernández, y en él se activó el sistema de bombeo por el que dos tuberías empezaron a verter agua desde el río, a 160 litros por segundo cada una para aportar al vaso 250.000 metros cúbicos en total.

Está previsto que se doble el tráfico actual de mercancías

La esclusa, que construye desde el mes de septiembre de 2005 la unión de empresas formada por Azvi, FCC y Sedra con unos 200 millones de euros de inversión, tiene 20 metros de altura, 450 de longitud (298 entre compuertas) y 40 metros de manga (anchura) -35 útiles-, y en ella han trabajado hasta 400 personas, explicó ayer el jefe de obra, Antonio Mora.

En la esclusa, situada a 1,8 kilómetros aguas abajo de la actual y la quinta más grande en construcción del mundo, se han empleado 300.000 metros cúbicos de hormigón y 31,5 millones de kilogramos de acero: 20 millones de acero corrugado para la estructura, cinco de tablestacas, tres para los puentes y 3,5 millones en las cuatro compuertas.

Tras su llenado, el presidente del puerto dijo que dragarán uno de los dos muros de contención que hay a ambos extremos de la esclusa y ya entrará de forma natural el agua del río, tras lo cual en un mes se colocarán las cuatro compuertas de acero, fabricadas por Astilleros y de 800 toneladas cada una. Después se colocarán los tableros de los tres puentes ejecutados en la zona: uno ferroviario y dos de carreteras, una de ellas para cerrar el cinturón interior del puerto y otra de acceso directo desde la futura SE-40, y en dos meses se retirará el otro muro de contención para que a final de año entren los primeros barcos. También está previsto demoler la actual esclusa, que tiene 60 años y se ha quedado "obsoleta", según Fernández. Con esta obra el puerto gana 130 hectáreas, las que van desde la nueva esclusa hasta la actual para futuras actividades económicas, y que prevén doblar el tráfico actual de mercancías desde cinco hasta diez millones de toneladas al año. Monteseirín sostuvo que la obra permitirá la entrada de grandes cruceros y también de mercancías.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de octubre de 2009