Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Patinha repasa en Ferrol 20 años de escultura "con alma"

Dos décadas doblegando el acero y el bronce para cuajar formas abstractas y volúmenes irreales que evocan los sueños del hombre y la fascinación por naturaleza que lo envuelve. El artista portugués Manuel Patinha (Povóa de Santa Iria, 1949) ha echado la vista atrás para condensar veinte años de trabajo autodidacta en una singular retrospectiva escultórica que esta tarde abre sus puertas en Ferrol.

Afincado en Narón desde hace 33 años, el pintor y grabador luso ha escogido las remozadas salas del Centro Cultural Torrente Ballester para hacer inventario de las obras más significadas de las dos últimas décadas y exhibirlas en la muestra Manuel Patinha. 20 años de escultura.

La exposición se compone de 100 obras de acero y bronce -de las que se exhibirán 90- ordenadas en siete series: Almas heridas, Silencios del día, Dramas, Colgaduras, Geometrías variables, Escultura pública y Proceso del alma. Esta última serie, que inició en 2005, agrupa sus creaciones más recientes y aventura que tal vez está inacabada "porque es muy profundo el proceso del alma". Para el artista son el resumen de su evolución personal y artística y un reflejo del ánimo y el momento sociopolítico en el que fueron concebidas.

Confiesa que entre sus creaciones "no hay favoritismo" porque a cada escultura le entrega "lo máximo". "Todas se vinculan a la necesidad de expresión de un tiempo y reflejan una denuncia", resume Patinha. La muestra se completa con dibujos y fotografías. La exposición podrá visitarse hasta el 31 de diciembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 16 de octubre de 2009