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Reportaje:Sexta jornada de Liga

Pellegrini levanta un muro

El Madrid es el equipo menos goleado gracias al achique de espacios de su defensa y sus medios ante el área de Casillas

Luis Fabiano, Kanouté, Negredo, Navas y Perotti, una de las delanteras más potentes y mejor asociadas del mundo, intentarán esta noche (21.00, Canal +), en el estadio Sánchez Pizjuán, romper la armonía que reina en el jardín de Casillas. Desde que es el portero del Madrid, Casillas nunca vivió más protegido en los primeros siete partidos de la temporada, entre la Liga y la Champions. Sólo ha recibido cuatro goles, con el aliciente de que en el área contraria su equipo ha marcado 23, más que nunca. "Estamos defendiéndonos muy bien", resalta Casillas, que lleva diez años bajo los palos del primer equipo. El Madrid viaja a Sevilla sin los lesionados Cristiano Ronaldo, que no se ha recuperado de sus problemas en el tobillo y se pierde su primer partido de la temporada; Lass, Gago y Arbeloa.

Cristiano Ronaldo, Lass, Gago y Arbeloa, lesionados, ausentes en el Sánchez Pizjuán

No hay cosa que ponga de peor humor a Casillas que recoger el balón de su portería. Manuel Pellegrini, el técnico madridista, está colaborando a elevar su moral con un sistema defensivo que intenta compensar la tendencia del equipo a partirse. A diferencia del trabajo defensivo que hacen los delanteros de otros conjuntos, en el Madrid los tres delanteros se mueven casi exclusivamente cuando su equipo tiene la pelota. Como dice Higuaín: "Pellegrini sólo nos pide que nos coloquemos para tapar a los defensas contrarios cuando inician el juego". Mientras los de arriba esperan que les llegue el balón, los de atrás deben agruparse cerca de Casillas.

"No quiero que los cuatro de atrás tiren la línea hacia arriba", dice el técnico chileno; "no quiero que provoquemos el fuera de juego". Achicar hacia atrás es la mejor forma que se le ha ocurrido para aprovechar las características de sus jugadores. Y, de momento, aunque el juego no termina de limpiarse, el balance de goles a favor y en contra es el mejor de los últimos 20 años: 23 por cuatro. El modelo es contundente y penaliza las transiciones elaboradas. Pellegrini ya contaba con esto: "Igual en el Bernabéu, si damos más de cuatro toques como hace el Barcelona, nos pitan".

"Apenas nos han creado ocasiones porque nos llegan poco o con poca claridad", advierte Casillas; "hasta ahora he tenido pocos mano a mano con los delanteros y eso habla de que el equipo está más ordenado atrás que otros años. A balón parado también hemos mejorado sencillamente porque ponemos más atención. Ahora no nos llegan por sorpresa porque vemos venir a los rematadores".

Pellegrini reflexionó ayer sobre las estadísticas del Madrid. "Desde el principio quise inculcar al equipo que los partidos se ganaban en las dos áreas", dijo; "esto nos ha permitido ser no sólo el equipo menos goleado, sino que además nos llegan poco al área. Esto lo demuestra las pocas intervenciones de Casillas. Paradas importantes hizo contra el Marsella. Pero, en realidad, no está parando mucho".

"Estamos mejorando a balón parado y en situaciones de inferioridad lo estamos haciendo bastante bien", considera Xabi Alonso; "hemos adquirido los automatismos para saber cuándo parar, achicar, bloquear un tiro de media distancia o hacer los desdoblamientos de los laterales, cuándo el interior no puede bajar y la ayuda al lateral la tiene que hacer un medio. En ese sentido está habiendo buena comunicación. Toco madera. Pero, por ahora, está bien".

Cuatro goles recibidos en siete partidos es un promedio sólo equiparable al del primer año de Bernd Schuster en la caseta. Con una diferencia. Entonces, el Madrid no metió tantos. Los responsables del club observan el fenómeno con cautela. "En primer lugar", matiza un dirigente, "puede ser precipitado hacer un análisis en este momento de la temporada. En segundo, más allá del mérito de los defensas, los datos se explican por el gran trabajo que está haciendo el centro del campo. En nuestro equipo, en el que los delanteros acuden tan poco a hacer la presión inicial, el equilibrio que dan los centrocampistas es fundamental".

"Además de la categoría de los defensas, estos datos reflejan el trabajo del entrenador", prosigue el mismo dirigente; "esto ha sido imprescindible para lograr coordinar una línea de cuatro en la que ha habido cambios continuos. Han jugado Arbeloa, Metzelder, Garay, Albiol, Pepe, Marcelo, Drenthe y Sergio Ramos en dos posiciones diferentes".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 4 de octubre de 2009