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Necrológica:

Cintio Vitier, el último gran intelectual cubano 'origenista'

La poesía y José Martí fueron dos constantes de su vida

Más que un gran ensayista, poeta y narrador, Cintio Vitier era una figura de referencia en la cultura cubana y el último grande del movimiento origenista que quedaba vivo, junto a su esposa la poetisa Fina García Marruz. Gran estudioso y valedor de la obra de José Martí, Vitier fue uno de los fundadores de la revista literaria Orígenes (1944-1956), que bajo la dirección de José Lezama Lima marcó una época de la cultura cubana y aglutinó a los más importantes intelectuales de entonces. A él se deben ensayos imprescindibles como Lo cubano en la poesía (1958), fundamental todavía hoy para entender la esencia y evolución de la lírica cubana. La muerte le llegó en La Habana días después de cumplir 88 años.

Hijo del ensayista y educador Medardo Vitier, Cintio nació el 25 de septiembre de 1921 en Cayo Hueso (La Florida). Desde joven empezó en la poesía y tuvo buenos padrinos. En 1938, a los 17 años, publicó su primer libro, Poemas, con prólogo de Juan Ramón Jiménez, por entonces exiliado en la isla. Fue el comienzo de un largo camino jalonado por títulos como Vísperas (1953), La luz del imposible (1957), Testimonios (que abarca su obra de 1953 a 1958), La fecha al pie (con su producción de 1969 a 1975) , Viaje a Nicaragua, con Fina García Marruz (1987), Poemas de mayo y junio (1990), Dama Pobreza (1994) o Poesía escogida, también con Marruz (1999).

Su obra ensayística es incluso más reconocida que su poesía. Destaca Ese sol del mundo moral: Para una historia de la eticidad cubana, publicada en 1975 en México, cuando en la isla ser católico era mal visto -y tanto Cintio Vitier como Fina García Marruz nunca renegaron de sus profundas creencias religiosas-. Sin embargo, su crítica más conocida y quizás también la más estudiada, a pesar del paso del tiempo, es Lo cubano en la poesía, que recogió en 1958 las lecciones que impartió entonces en el Lyceum de La Habana y que todavía son un libro de claves para entrar al mundo poético de Cuba.

En Vitier, la poesía y José Martí fueron dos constantes de su vida. A analizar y difundir el pensamiento del Héroe Nacional de Cuba dedicó gran parte de su obra, y fruto de esa labor es la Edición Crítica de las Obras completas de José Martí, la antología José Martí, Obra literaria (1978) y los Temas martianos (1982). Fue merecedor del Premio Nacional de Literatura (1988) y del Premio Latinoamericano Juan Rulfo (2002), y también cultivó la novela (De Peña Pobre, Violeta Palma, Los papeles de Jacinto Finalé y Rajando la leña está), pero siempre con gran carga lírica.

Tanto Cintio Vitier como Fina García Marruz, que le sobrevive, fueron destacados miembros del grupo Orígenes, todavía hoy un mito debido a la importante influencia que ejerció en la vida cultural cubana en los años cuarenta y cincuenta. El legado origenista y la impronta de la familia Vitier -que llega hasta hoy a través de sus hijos Sergio y José María, dos destacados compositores- es parte de la cultura cubana para siempre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de octubre de 2009