Feijóo justifica ante Rajoy los pactos con tránsfugas en Silleda y Gondomar

"No se puede aguantar que en un pueblo manden tres concejales", dice el presidente

En la víspera de la moción de censura de Benidorm, la que centra desde hace un mes todas las acusaciones del PP contra el PSOE, el líder de los populares gallegos y presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, volvió a justificar los pactos con tránsfugas que ha sellado su partido en Gondomar para recuperar la alcaldía y el que se ultima, con el mismo propósito, en Silleda. La doctrina que defiende el presidente gallego no puede ser más distinta a la que pregona el presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, que sin embargo aplaudió ayer las explicaciones de Feijóo en un desayuno informativo en Madrid organizado por Europa Press.

A 600 kilómetros de distancia, acostumbra el presidente gallego a ofrecer su muy personal versión de lo que aquí sucede. Lo de Gondomar -donde los populares desalojaron al alcalde del BNG después de acordarlo con ediles tránsfugas del PSdeG- es para él un "pacto poselectoral". Feijóo aderezó su argumento: el PP fue el partido más votado en ese ayuntamiento pontevedrés.

Confirma que Quintas era su elección para la cartera de Economía

Más información

Algo que no sucedió en Silleda donde la dirección del PP ha recomendado a su portavoz José Fernández Viéitez esperar "ordenes de arriba" antes de ejecutar la maniobra y cambiar de manos el bastón de mando, actualmente en manos de una alcaldesa socialista. En este caso, Feijóo se mostró más cauto, si bien se negó a desautorizar el probable pacto con tránsfugas.

El presidente trasladó la responsabilidad al PSOE. "Si usted vive conmigo en un pueblo donde vemos que mandan tres concejales y todos los demás están en contra, a lo mejor lo podemos aguantar un tiempo pero no indefinidamente", dijo. Pese a todo, admitió que si por él fuese, no se llevaría a cabo la moción de censura.La complicidad con las mociones de censura que se valen de tránsfugas se disipó cuando llegó la previsible pregunta por el caso Benidorm. Feijóo despejó la cuestión con un chascarrillo. "No puedo asegurar que mi madre y yo lleguemos siempre a acuerdos políticos", aludió con sorna al parentesco entre la número tres del PSOE, Leire Pajín, y su madre, una de las impulsoras del pacto contra el PP en Benidorm.

Como sucede cada vez que el presidente gallego pisa tierras madrileñas, y cada vez las frecuenta más este valor en alza en el PP, el presidente gallego repasó la actualidad política. Aprovechó su presencia en la capital para pedir al Ejecutivo central y a su presidente Zapatero que "reflexione" antes de reclamar a las comunidades autónomas "un dinero que no tienen".

Esa referencia a los fondos que Galicia debe devolver a partir de 2011 (1.900 millones de euros) por los anticipos a cuenta recibidos del Estado no estuvo exento de crítica. No se puede pedir cuentas a las comunidades, vino a decir, "por los errores de una política presupuestaria" elaborada para ocultar la crisis, informa Europa Press.

Y volvió sobre el acuerdo de financiación autonómica que se aprobó con la abstención de las comunidades con presidente del PP, "una improvisación" del Gobierno central que "perjudica a las autonomías menos desarrolladas". Feijóo lamentó que inversiones previstas durante los mandatos de Zapatero por 3.000 millones de euros "nunca llegaron", y "el incremento de la fiscalidad" que se cebará con las rentas altas o medias.

Tuvo tiempo de confirmar que el presidente de la Confederación de Cajas de Ahorro era su elegido para la cartera de Economía, si bien se permitió discrepar con Juan Ramón Quintas, sobre las críticas que este último formuló contra el intervencionismo de los gobiernos autónomos en estas entidades financieras.

Sobre la necesidad de convocar elecciones anticipadas, algo que reclamó el propio Quintas, el presidente de la Xunta se quedó a medio camino. Apuntó que deben ser "el último recurso en democracia".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0022, 22 de septiembre de 2009.