Entrevista:ALMUERZO CON... DIANA PEÑALVER

"El teatro debería contemplarse en la enseñanza"

Comienza a hablar de su profesión antes de tomar un trocito de bogavante escondido en la ensalada y se le iluminan los ojos. Es consciente de que el suyo es un trabajo a largo plazo, porque no es extraño encontrarse actores rodando o actuando a los 80 años, y no tiene prisa. Se estrenó con El crimen de Almería, y desde ese momento su carrera ha estado bastante medida. Acaba de representar en Mérida Los gemelos de Plauto ante 3.000 personas. "Imponía mucho, pero el día que más nervios sentí en el estómago fue cuando acudieron mis dos hijas".

Es la única española que ha logrado ser protagonista con Peter Jackson (El señor de los anillos), en la película Braindead (Tu madre se ha comido a mi perro). "Me gustan los proyectos en los que el director sabe lo que quiere, que tiene algo que contar y, además, es capaz de transmitirlo a través de los actores. Entonces es cuando me doy cuenta de que me divierto como actriz". Habla de la suerte que ha tenido en la vida, pero según va narrando lo que ha ido haciendo desde que se marchó de su Sevilla natal a Madrid, parece que, además de fortuna, lo que hay es mucho trabajo diario. "Nunca imaginé rodar en Nueva Zelanda, en inglés, y menos películas de terror. Cuando empiezas piensas que lo más que vas a lograr es deambular por las calles en grupos de teatro alternativo. Soy tenaz, pero también la suerte ha estado de mi lado".

La actriz prefiere esperar antes que arrepentirse de su trabajo

¿Qué ha hecho en las épocas en las que no han salido proyectos? "Enseñar. Creo que el teatro es una asignatura que debería estar contemplada en los programas de estudios, ayudaría al individuo a saber expresar y canalizar la rabia contenida".

En pleno debate sobre los sistemas de enseñanza llega el solomillo. Demasiado crudo. Diana pide que se lo pasen más porque si no le resulta imposible de digerir. Mientras, habla de cómo enseña a directivos de empresas a saber comunicarse. "Mi experiencia teatral me permite hacer este tipo de trabajos que resultan interesantes. Mi lenguaje está lejos de su realidad y es importante saber comunicar lo que quieres. Hay empresarios a los que les resulta difícil poder expresar lo que sienten y el teatro para eso es una herramienta fantástica".

Llega el solomillo y hablamos de nuevo de su profesión de actriz. "Quiero seguir divirtiéndome y estar satisfecha con lo que hago, y esto te obliga a renunciar a trabajos alimenticios. Hoy hay jóvenes que trabajan en series de televisión que rayan con el esclavismo. Se trabajan muchas horas al día y por muy poco dinero. Eso no es bueno. Un actor tiene que tratar de crear y, si no lo logra, su trabajo no vale de nada". Es consciente de que no son muchos los que comparten esta teoría, pero no le importa porque para ella lo importante es elegir, aunque se equivoque. "Vivimos tan poco que lo más interesante es tratar de ser lo más feliz posible y disfrutar con lo que haces. Si eso significa hacer una película cada cinco años con un guión estupendo, un buen director y unos fantásticos compañeros, apuesto por eso".

Pide un carpaccio de piña con helado de coco. Y entonces menciona un proyecto cinematográfico del que no puede hablar para que no se gafe. La superstición de los actores.

El Jardín de la Leyenda. Pozuelo (Madrid)

- Pan y aperitivos: 8 euros.

- Ensalada de bogavante: 16,95.

- Dos solomillos a la broche: 34.

- Carpaccio de piña con helado de coco: 5,50.

- Vino y agua: 16.

Total con IVA: 81,80.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0021, 21 de septiembre de 2009.