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Reportaje:EUROBASKET 2009 | Una generación inolvidable

"Ha sido una exhibición"

Para Scariolo, entrenar a este equipo "es como conducir un Ferrari" y los jugadores alaban la madurez mostrada tras los malos momentos

Rudy Fernández, como todos, con la camiseta conmemorativa con la inscripción Campeones 09 Europeo, empapado del agua con que se roció todo el equipo para celebrar el título, resumía la idea que repetían todos sus compañeros. "Esto es algo histórico y que tenemos que valor en su justa medida. Hemos demostrado una gran madurez en los últimos partidos. La gente llegó a pensar que estábamos muertos, pero hemos demostrado ser muy competitivos y hemos jugado con una gran madurez los últimos partidos", explicó el alero elegido en el quinteto ideal del torneo junto a Pau Gasol, Teodosic, Spanoulis y Lorbek.

Todos los mensajes eran parecidos. Todos alabaron a Pau Gasol, designado también el mejor jugador de un torneo en el que ha concluido como máximo anotador, con una media de 18.7 puntos por partido, y segundo máximo reboteador con 8,3 capturas, sólo superado por Gortat. "Hemos podido sacar esto adelante gracias en buena parte a que contamos con el mejor jugador de la historia en España y uno de los mejores del mundo", le piropeó Ricky Rubio. El fenomenal base catalán, a sus 18 años, ya puede presumir de la plata olímpica y el oro europeo. "Es algo increíble, pero no por la edad sino por lo que hemos hecho y, como dijo el gran Pau, esto no es como empieza sino como acaba".

"Nos dieron por muertos pero supimos ser competitivos", sentencia Rudy

Jorge Garbajosa aludió a la idea que nunca se cansa de repetir: "El gran mérito de esta selección es que cada año estamos todos aquí, con ganas de jugar. Nadie se borra. Y los malísimos momentos que hemos pasado los hemos vivido juntos. Se puede decir que el equipo no empezó jugando bien, pero a partir de ahí hubo algunos que dijeron cosas que no son ciertas". El pívot madrileño explicó que, por momentos, la final se pareció a la del Mundial de 2006 en Japón ante Grecia. "Lo hemos hablado durante el descanso. Sabíamos que todo se decidiría en el tercer cuarto. Hemos aguantado su apretón y a partir de ese momento se ha acabado el asunto".

Sergio Scariolo, el seleccionador, hizo un símil curioso. "Dirigir a este equipo es como conducir un Ferrari. Pero la conducción es más complicada en las curvas". El técnico italiano explicó que, dos horas antes del partido, en la charla habitual, no se trató de asuntos técnicos o tácticos sino de valores. "Nos hemos dado cuenta de que nos hemos hecho muy fuertes a lo largo del campeonato. No recuerdo otra vez en que, en un torneo así, un equipo haya acabado con doce jugadores en un estado tan fresco, tan preparados, hasta el punto de que incluso da pena que se haya terminado. Ha sido una exhibición que nunca olvidaré, porque hemos defendido en estos partidos de una forma maravillosa. A este equipo, el talento ofensivo se le supone. Pero ha sabido superarse en defensa y no de una forma aislada, sino continua. Y eso no son sólo genes, sino trabajo, sufrimiento y cohesión".

El seleccionador puso de relieve que en ningún momento se produjeron conflictos de ningún tipo en el seno del equipo. "Simplemente, yo pregunté a los jugadores si querían que cambiara algo a nivel técnico. Ellos me respondieron que no, que se sentían capacitados para llevar a cabo la idea que teníamos".

Pau Gasol pidió que el año no se acabe, o que el 2010 sea como el 2009, en el que además del oro europeo se convirtió en el primer español en ganar el anillo de campeón de la NBA. "Después de sufrir se saborea mejor el triunfo. No puedo pedir más. Ha sido un año maravilloso. La lesión en el dedo supuso un contratiempo importante, pero nunca dudé una vez que comprobé que tenía la opción de jugar en Polonia".

Mumbrú iba de acá para allá con una de las redes y la medalla de oro al cuello: "Se pensó que íbamos a ganar sin bajar del autocar y durante el inicio del torneo se produjo mucha tensión. Ahora se ha liberado y tenemos que disfrutar". Así lo hicieron todos los jugadores y miembros del equipo, que nada más concluir el partido, después de que el capitán, Navarro, alzara el trofeo de campeones, se dirigieron a la grada donde estaban sus familias y montaron su fiesta particular. Prosiguió en el interior del vestuario hasta altas horas de la madrugada. El equipo tiene previsto llegar esta mañana a Madrid y esta tarde, a las siete, celebrará la consecución del título en La Cibeles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 21 de septiembre de 2009