Columna
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El otro mejor trabajo

El mejor trabajo del mundo ya existe: un sueldo de 100.000 dólares por vivir como un turista en la isla de Hamilton, frente a la costa noreste de Australia. El puesto lo ofrecía el departamento de Turismo del Estado australiano de Queensland y los únicos requisitos para presentarse eran saber nadar y bucear, estar preparado para conocer gente nueva y hacer fotos y vídeos durante la estancia, para explicarlo luego por Internet. Lo consiguió un ciudadano británico de 34 años, que se presentó a la oferta junto a unos 35.000 aspirantes. El contrato sólo tenía una pega: la duración era de seis meses.

Amortizado este puesto, el nuevo mejor trabajo del mundo lo descubrí el otro día en las páginas de este periódico: miembro del consejo de administración de una televisión pública. Y a poder ser, de la Corporación Catalana de Mitjans Audiovisuals o de la Agencia Pública Empresarial de la Radio y Televisión de Andalucía, o sea la RTVA. De los primeros no se conocen muchos detalles, salvo que su sueldo ronda los 115.000 euros al año y que en ellos van incluidas las dietas. De los segundos, disponemos de una información más detallada. Un consejero de la RTVA cobra 50.196,24 euros brutos al año por ser miembro de este órgano (15.000 euros más para el presidente y el vicepresidente). Y digo bien, esa cantidad se cobra únicamente por ser, ya que luego por estar se vuelve a cobrar otra vez.

Por ejemplo, cada vez que un miembro del Consejo de Administración de la RTVA es convocado a una reunión recibe 597,58 euros en dietas por asistencia. Eso sí, se establece un límite de 30 dietas al año, que son el número máximo de veces que se convoca el consejo de administración. O lo que es lo mismo, un consejero de la RTVA con sueldo de la RTVA tiene que acudir una media de tres veces al mes a su puesto de trabajo y encima cobra un extra por ello.

Se podría pensar que en los casi 600 euros de dietas por reunión está incluida la comida y el alojamiento. Se equivocan. A los consejeros también se les paga por estos conceptos 296,94 euros si vienen de fuera de Sevilla y 131,47 para los de la capital andaluza, lo que nos acerca ya cada reunión a los 900 euros de coste por consejero. Pensarán que en esa rumbosa dieta está incluido el desplazamiento desde su ciudad de origen. Pues vuelven a equivocarse. El cargo va dotado de gastos por gasolina, en concreto 0,30 céntimos de euro por kilómetro, así como 82,67 euros más al mes para el consumo del teléfono móvil, ya que igual se le olvida el día de la reunión -son tan pocas, que es fácil tener un descuido- y se ve en la necesidad de llamar para avisar de que llega tarde.

En conclusión, un consejero, además del sueldo, recibe cada vez que acude a una reunión el mismo dinero en dietas en un día que los ingresos que tienen el 70% de los andaluces al mes, en torno a 1.100 euros, según acaba de revelar un estudio del Ministerio de Hacienda. Claro que también dirán ustedes que cómo se puede comparar ser turista en una isla australiana, para lo que sólo se pedía saber nadar y bucear, con ser consejero de una televisión autonómica, para lo que exige ser una persona de prestigio con relevantes méritos profesionales en los medios de comunicación. De nuevo, vuelven a equivocarse. Este periódico, en un informe sobre las cadenas autonómicas en España, relataba que los consejos de administración de las teles se han convertido en un retiro para los políticos, llenos de adeptos y de ex altos cargos con ninguna experiencia profesional en este ámbito y donde, salvo contadas excepciones, la mayoría de los periodistas designados son los jefes de prensa de los propios partidos políticos.

Además, frente al contrato de seis meses que ofrecía el Estado australiano, la RTVA garantiza la nómina durante seis años. Alguien duda de que ser consejero de la tele es el mejor trabajo del mundo.

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