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Entrevista:PEDRO PUY | Portavoz adjunto del PP en el Parlamento

"Es muy razonable implantar turnos de tarde en hospitales"

Mano derecha en la sombra del presidente Feijóo, prefirió su escaño en el hemiciclo a un despacho en la Xunta. El cerebro económico del PP gallego, Pedro Puy (Granada, 1962), se siente orgulloso de haber contribuido a adelgazar la Administración. Culpa al bipartito de su "excesivo optimismo" al elaborar las cuentas de 2009 donde ahora echa en falta "600 millones de euros en ingresos". "Llamémosle agujero o desfase, nos dejaron un problema muy serio", concluye. Es su explicación a los recortes sociales del Gobierno.

Pregunta Feijóo le confía el programa, el traspaso de poderes y usted se autodescarta para la Xunta. ¿No se veía en la gestión?

Respuesta. La elección del Gobierno le corresponde al presidente y yo la comparto. Estoy muy cómodo en el Parlamento.

"No es prudente ni responsable bajar ahora el IRPF, con el agujero del bipartito"

"Queremos que las cajas mantengan su galleguidad y a la vez sean eficientes"

"La corrupción es un fracaso colectivo que debemos sacar de la lucha política"

"O la Xunta acomete la regeneración prometida o nos defraudará a muchos"

P. Todo el PP sabe que si quisiera, tendría una consellería.

R. En política y en el fútbol cada uno juega donde se cree mejor. Yo no rehuyo la gestión pero en mis preferencias está antes la actividad parlamentaria. Me gusta la política intelectual.

P. Desde el escaño, ¿cómo ve los primeros 100 días de Feijóo?

R. Se han acometido grandes cambios -igual no muy visibles- pero fundamentales en la organización del Ejecutivo. Modificar una estructura que lleva tiempo no es sencillo y creo que el primer paso fue racionalizar la Xunta para que funcione más ágilmente.

P. ¿Con qué medida se queda?

R. Recuperamos el rigor presupuestario. El bipartito fue deudor de sus acuerdos, la gestión se separaba por áreas políticas e incluso sectoriales. Recuperamos la unidad, lo que permite simplificar la estructura administrativa e impulsar el ahorro. Las bases están, ahora se trata de desarrollar normativamente y a través de la gestión nuestro programa.

P. El PP habla de agujeros, la oposición alude a reequilibrios presupuestarios. ¿Se dilapidó o no se calculó bien la crisis?

R. La previsión de ingresos y gastos no se corresponde con lo que pasa en la economía. El bipartito no sólo presupuestó con mucho optimismo a pesar de la crisis que todos veíamos, sino que mejoró el ya excesivo optimismo del Gobierno central. Eso deparó que los ingresos propios de la comunidad están muy por debajo de lo que preveían esas cuentas y también lo están las transferencias que hace el Estado ligadas a su recaudación de tributos en Galicia. De entrada, hay 600 millones de gasto presupuestado que no está financiado. Esto es como mínimo una mala técnica presupuestaria y luego uno puede pensar que se hizo porque había elecciones o porque pensaban que Galicia iba a aislarse de una crisis internacional. A medio plazo se hipoteca la capacidad de la Xunta porque vamos a tener que devolver 1.900 millones de euros al Estado por ese cálculo optimista. Nos metieron en un problema muy serio.

P. ¿Cómo queda Galicia en el nuevo modelo de financiación?

R. En líneas generales el nuevo sistema no beneficia a Galicia porque ahora pesa más la población. Se han logrado introducir variables -insuficientes a mi modo de ver- porque no se valora el coste real de los servicios.

P. La promesa estrella del programa del PP, la rebaja del IRPF ya este año, está aparcada.

R. Se ha parado por la tremenda situación financiera de las cuentas públicas. Hay impuestos cuya recaudación se desploma, como el IVA, posiblemente haya que agotar la capacidad de endeudamiento al tope de lo permitido y lo haremos para mantener el gasto social, prioritario en este contexto de crisis, y los niveles de inversión para reactivar la economía. No parece responsable ni prudente acometer esta rebaja del IRPF que supone 100 millones de euros cuando el agujero o el desfase es tan relevante.

P. Considera prioridad el gasto en época de crisis mientra la Xunta ahorra en libros y sanidad.

R. Con los libros se ha recobrado un componente social: el sistema fiscal español es redistributivo por el lado del ingreso con el IRPF progresivo y debe serlo a través del gasto. No se puede financiar igual al hijo de una persona con altísimos ingresos que a una familia de bajos recursos.

P. Por más que se comparta esa filosofía, el baremo deja sin libros gratis al 75% de familias.

R. La gratuidad antes era, en todo caso, de uso y no abarcaba a todos los libros. Y las cifras que yo manejo son más altas: las personas con rentas medias y bajas sólo notarán que el libro es suyo, y no prestado. Eso es progresista.

P. Los hospitales suprimen operaciones y consultas por la tarde pero no establecen alternativas para ese 20% de cirugías.

R. La sanidad es una rama muy compleja del gasto público. Sabemos que el sistema de horas extras para operaciones introducía una perversión: había incentivos económicos potentes para que determinadas acciones se trasladen a un horario que permitía retribuir aparte del personal sanitario y que el sistema no puede asumir. El Consello de Contas ha dicho que no es el mejor sistema de reducir las esperas. La medida de Sanidade me parece un intento serio para estudiar primero las necesidades y a partir de ahí analizar la mejor situación, entre ellas, alguna muy razonable como habilitar horarios vespertinos con turnos de tarde.

P. ¿Cuánto se reducirán los presupuestos de 2010?

R. No estoy en ese proceso, pero serán cantidades significativas. Aclaro que en las últimas cuentas liquidadas la inversión no se ejecutó en un 30%, porque incluía obras que no se podían hacer. Eso nos da una pista y reducir el presupuesto en términos nominales no implica reducir el gasto real. Hablamos de recuperar el rigor y de no generar falsas expectativas.

P. ¿Habrá fusión de cajas? ¿se mantendrá su galleguidad?

R. El estatus de las cajas esta condicionado por su finalidad social, la ausencia de accionistas y por su vinculación con el territorio. Además están sujetas a las normas del Banco de España. Ese carácter mixto fue fundamental para nuestro desarrollo: canalizó ahorro que podría haberse ido a otros territorios y que financió proyectos en Galicia. El PP defiende el estatus jurídico y por tanto la vinculación de las cajas al territorio por eso queremos preservar el marco jurídico que otorga competecias sobre las cajas a la Xunta. Y queremos que sean entidades eficientes.

P. ¿Apoyan la fusión gallega?

R. No depende de una decisión política sino de la situación de las cajas. La decisión que se tome buscará mantener la galleguidad de las cajas y que sean entidades eficientes en mercados.

P. El PP prometió una regeneración democrática que no se ve: Agadic ayuda a la empresa de su gerente, altos cargos de Traballo con empleados sin seguro...

R. Hubo gestos significativos como la medalla de Galicia a los cuatro ex presidentes y otros como la disminución del gasto en asesores que tienen una función ejemplarizante. En una institución grande surgen casos brumosos. No conozco el detalle de estos episodios, espero que el Gobierno actúe como prometió en campaña, procurando que el ejercicio del poder se corresponda con la calidad democrática que la sociedad exige. Otra cosa sería defraudar a la opinión pública y a quienes apoyamos este proyecto.

P. ¿Cómo ve a la oposición?

R. Me preocupa la situación de la oposición porque es importante tener interlocutores. Si los partidos tienen liderazgos fuertes el diálogo sobre los grandes temas es más fácil. Esto no lo vemos.

P. ¿La fractura entre el PSOE y el PP estatal afectará a Galicia?

R. Aquí las elecciones fueron anteayer y eso pone las cosas en su sitio. En Galicia no ha habido una contaminación excesiva de ese clima. Ojalá continúe así.

P. ¿Policías, fiscales y jueces persiguen al PP?

R. Hay un trato asimétrico a la corrupción que se puede dar en toda organización y que hay que desterrar cuanto antes. Vimos detenciones televisadas, también en Lugo, con fiscales entrando en oficinas públicas con fotógrafos. Eso sólo pasa con el PP. Sería deseable que la Justicia actuase con independencia, y que esto que debe unirnos a todos los que creemos que la política es una actividad noble, donde la honradez es una máxima, se despolitice. No debemos convertir en circo mediático lo que en el fondo es un cierto fracaso colectivo. Debemos intentar que no sea el motivo fundamental de la lucha política.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 23 de agosto de 2009