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Los afectados exigen a Chacón que aclare el incendio de San Gregorio

Los pueblos cercanos al campo de tiro piden que se reduzca su perímetro

El incendio declarado el martes en el campo de maniobras de San Gregorio (Zaragoza) se dio ayer por estabilizado, aunque sigue activo. El Gobierno de Aragón estima en 6.250 las hectáreas arrasadas por las llamas hasta ahora, la mayoría dentro del perímetro militar, que tiene 33.839 hectáreas.

El malestar en las localidades vecinas al campo de tiro es patente: Pradilla ha perdido 500 hectáreas de pinar; Tauste, casi toda su masa forestal, y Remolinos se ha quedado sin el pinar que linda con un parque eólico.

El responsable de Medio Ambiente de la comarca de las Cinco Villas, Francisco Clemente, asegura que una de las causas del desastre ha sido la falta de mantenimiento de la masa forestal del campo de maniobras. Por eso pidió un cortafuegos de 500 metros de ancho de suelo mineral. "No hay gestión ni prevención. Un campo de tiro, el mayor de Europa, es un mal vecino. Está lleno de árboles", dijo.

El fuego, que ya ha arrasado 6.250 hectáreas, ha sido estabilizado

El campo de maniobras de San Gregorio tiene el certificado de buena gestión ambiental desde 2007. Pero Clemente y otros vecinos piden la reversión de un perímetro de 1.500 hectáreas para garantizar el mantenimiento de la zona. La concejal del PP en Tauste Rosario Vázquez pidió ayer indemnizaciones, mientras IU y Chunta Aragonesista exigían responsabilidades y conocer las causas de lo ocurrido. IU preguntará a la ministra de Defensa, Carme Chacón, por el origen del fuego. "Nadie sabe lo que sigue ardiendo dentro del campo", subrayó José Rivas, edil de Tauste.

El Ejército de Tierra ha abierto una investigación para conocer las causas del incendio. El Ministerio de Defensa niega tajantemente que se estuvieran haciendo prácticas de tiro cuando se originaron las llamas porque hay una norma que lo prohíbe entre julio y septiembre, precisamente para evitar incendios.

En cuanto a la demora en pedir ayuda, un portavoz del ministerio explicó que, según el protocolo, el retén del campo de maniobras intentó sofocar las llamas sin requerir la presencia de más gente, porque es peligroso entrar en la zona, donde hay proyectiles, informa Natalia Junquera. Cuando vieron que no eran capaces de sofocar las llamas por sí solos, solicitaron ayuda. En total, 222 militares, 18 autobombas, cinco aviones y dos helicópteros de la Unidad Militar de Emergencias participan en las labores de extinción.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de agosto de 2009