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La Línea quiere acabar con las colas de Gibraltar

El Ayuntamiento desvía el tráfico para evitar el colapso en el acceso al Peñón

La cola de vehículos que trataban de acceder a Gibraltar ayer por la mañana superaba los tres kilómetros al mediodía, y eso que a las 10.00 comenzó a funcionar el control establecido por la Policía Local de La Línea de la Concepción (Cádiz) con el objeto de desviar hacia el municipio los vehículos que vayan al Peñón. Esta medida, cuyo objetivo es desbloquear el acceso a la ciudad por la Avenida de España, ha generado polémica a dos lados de la verja.

El colapso en la circulación en la entrada a Gibraltar siempre ha existido en mayor o menor medida y ha llegado incluso a ser asunto de debate en el seno del Foro de diálogo sobre Gibraltar, en el que participan la diplomacia británica, española y gibraltareña. No obstante, en los últimos días, el problema se ha convertido en "permanente", según los responsables del Ayuntamiento de la Línea.

La colonia culpa a La Línea de los atascos y tacha la medida de "escándalo"

"Este es un asunto que nos afecta y por ello pedimos que se tomen las medidas necesarias para acabar con él", manifestó ayer el concejal de Seguridad Ciudadana, el popular Gabriel Gonzálvez, quien considera que, la decisión de desviar el tráfico al interior de la ciudad "es, hoy por hoy, la única solución".

El alcalde, Juan Carlos Juárez, ha ordenado que la cola de vehículos que pretenden llegar a la entrada de Gibraltar "no interfiera" en el tráfico normal por las avenidas de España y Príncipe de Asturias. Durante gran parte de la mañana, los conductores fueron desviados hacia los aparcamientos del centro de la ciudad y hacia los estacionamientos de zona azul. La intención municipal es que los que quieran visitar Gibraltar aparquen en La Línea y sigan el camino a pie.

La orden del alcalde, fue criticada también por el diputado socialista Salvador de la Encina, quien reconoció el incremento del tráfico en los accesos a La Línea durante el mes de agosto, pero calificó de "absurda e innecesaria" la postura del Ayuntamiento. "No es competencia del alcalde tomar esa decisión puesto que se trata de una carretera nacional", agregó De la Encina.

Desde la colonia británica fue el Partido Democrático Progresista (PDP) el que calificó la decisión del Ayuntamiento de "un auténtico escándalo". "La razón de que continúen las colas en la frontera se debe en gran parte a las autoridades españolas, que se resisten a establecer los dos carriles verdes en su parte", aseguró el líder del PDP, Keith Azopardi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 21 de agosto de 2009