Griñán: "No olvidemos que fue un crimen, no hay sentencia"

Por tercer año consecutivo, el Parlamento de Andalucía rindió ayer un sencillo homenaje a Blas Infante a quien la Cámara reconoció en 1983 como "padre de la patria andaluza". Apenas un centenar de personas acudió al acto cuya principal novedad fue el cambio de ubicación del busto del precursor del andalucismo: antes estaba situado en el hueco de una escalera -la principal, eso sí- del antiguo hospital de las Cinco Llagas, y ahora luce en el Patio del Recibimiento, enfrente de la iglesia que acoge el salón de plenos, escoltado por dos lantanas.

Como siempre, el homenaje estuvo envuelto en una relativa polémica. La oposición reclama la celebración de un pleno institucional extraordinario, lo que obligaría a los 109 diputados a interrumpir sus vacaciones. Pero no sólo la de los parlamentarios, también la de gran parte de los servicios de la Cámara. "Lamento que un año más no tengamos un pleno", dijo el líder del PP, Javier Arenas, antes de entrar de lleno a interpretar lo que Infante, asesinado hace 73 años, hubiera dicho sobre el recién firmado acuerdo de financiación autonómica o sobre el posible pago en especies de la llamada deuda histórica. "Si viviera", pronosticó, "lo hubiera rechazado". También aprovechó para asegurar que lo que necesita ahora Andalucía "con un millón de parados" es un "gran reformista" como Blas Infante.

El presidente insta a la familia a pedir una declaración de reparación
Arenas: "Si viviera hubiera rechazado el sistema de financiación"

El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, explicó que se opone a la celebración de un pleno institucional porque "rompería el protagonismo" que Blas Infante y su familia tienen en estos actos. Griñán también aludió a la demanda planteada por varios grupos que se autodefinen como nacionalistas para que se cumpla con la resolución del Parlamento instando al Gobierno autonómico a "iniciar los trámites para anular" la sentencia de condena de Infante. "No hay sentencia, lo que hay es un crimen", afirmó Griñán, quien instó a "no olvidar" que Blas Infante murió asesinado.

Infante fue fusilado por los falangistas el 10 de agosto de 1936, pero su sentencia se dictó el 4 de mayo de 1940 cuatro años después de su muerte. Se le consideró culpable "de un caso de responsabilidad política de carácter grave". Griñán dijo ayer que debe ser la familia la que debe promover una declaración de reparación al hilo de la ley de la Memoria Histórica. El artículo 3 de la ley declara "ilegítimos" los tribunales y las condenas dictadas durante la dictadura por motivos políticos e ideológicos. La resolución del Parlamento, apoyada por todos los grupos, se aprobó antes de la ley de la Memoria Histórica.

Fue la propia Fundación Blas Infante la que hace tres años pidió al Parlamento que convocara el acto de aniversario y trasladara el lugar del homenaje oficial. Antes se celebraba en el kilómetro cuatro de la antigua carretera de Carmona, donde Infante fue fusilado junto con el ex alcalde de Sevilla José González y Fernández de Labandera, el diputado y presidente provincial del PSOE, Manuel Barrios, el concejal socialista Emilio Barbero y el secretario de la Masonería Andaluza, Fermín de Zaya. El lugar está ahora rodeado de autovías y se había convertido en el escenario preferido por diferentes colectivos para hacer oír sus protestas.

El homenaje de ayer consistió en una lectura de los textos del andalucista por su hija María de los Ángeles Infante y sus biznietos, María y Francisco Delmás y en una ofrenda floral en la que participaron representantes de varias instituciones, entre ellas, la presidenta del Parlamento, Fuensanta Coves.

De otro lado, el monumento a Blas Infante situado en el kilómetro cuatro de la Carretera de Carmona, apareció la mañana de ayer con pinturas que hacían alusión a la unidad de España.Por tercer año consecutivo, el Parlamento de Andalucía rindió ayer un sencillo homenaje a Blas Infante a quien la Cámara reconoció en 1983 como "padre de la patria andaluza". Apenas un centenar de personas acudió al acto cuya principal novedad fue el cambio de ubicación del busto del precursor del andalucismo: antes estaba situado en el hueco de una escalera -la principal, eso sí- del antiguo hospital de las Cinco Llagas, y ahora luce en el Patio del Recibimiento, enfrente de la iglesia que acoge el salón de plenos, escoltado por dos lantanas.

Como siempre, el homenaje estuvo envuelto en una relativa polémica. La oposición reclama la celebración de un pleno institucional extraordinario, lo que obligaría a los 109 diputados a interrumpir sus vacaciones. Pero no sólo la de los parlamentarios, también la de gran parte de los servicios de la Cámara. "Lamento que un año más no tengamos un pleno", dijo el líder del PP, Javier Arenas, antes de entrar de lleno a interpretar lo que Infante, asesinado hace 73 años, hubiera dicho sobre el recién firmado acuerdo de financiación autonómica o sobre el posible pago en especies de la llamada deuda histórica. "Si viviera", pronosticó, "lo hubiera rechazado". También aprovechó para asegurar que lo que necesita ahora Andalucía "con un millón de parados" es un "gran reformista" como Blas Infante.

El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, explicó que se opone a la celebración de un pleno institucional porque "rompería el protagonismo" que Blas Infante y su familia tienen en estos actos. Griñán también aludió a la demanda planteada por varios grupos que se autodefinen como nacionalistas para que se cumpla con la resolución del Parlamento instando al Gobierno autonómico a "iniciar los trámites para anular" la sentencia de condena de Infante. "No hay sentencia, lo que hay es un crimen", afirmó Griñán, quien instó a "no olvidar" que Blas Infante murió asesinado.

Infante fue fusilado por los falangistas el 10 de agosto de 1936, pero su sentencia se dictó el 4 de mayo de 1940 cuatro años después de su muerte. Se le consideró culpable "de un caso de responsabilidad política de carácter grave". Griñán dijo ayer que debe ser la familia la que debe promover una declaración de reparación al hilo de la ley de la Memoria Histórica. El artículo 3 de la ley declara "ilegítimos" los tribunales y las condenas dictadas durante la dictadura por motivos políticos e ideológicos. La resolución del Parlamento, apoyada por todos los grupos, se aprobó antes de la ley de la Memoria Histórica.

Fue la propia Fundación Blas Infante la que hace tres años pidió al Parlamento que convocara el acto de aniversario y trasladara el lugar del homenaje oficial. Antes se celebraba en el kilómetro cuatro de la antigua carretera de Carmona, donde Infante fue fusilado junto con el ex alcalde de Sevilla José González y Fernández de Labandera, el diputado y presidente provincial del PSOE, Manuel Barrios, el concejal socialista Emilio Barbero y el secretario de la Masonería Andaluza, Fermín de Zaya. El lugar está ahora rodeado de autovías y se había convertido en el escenario preferido por diferentes colectivos para hacer oír sus protestas.

El homenaje de ayer consistió en una lectura de los textos del andalucista por su hija María de los Ángeles Infante y sus biznietos, María y Francisco Delmás y en una ofrenda floral en la que participaron representantes de varias instituciones, entre ellas, la presidenta del Parlamento, Fuensanta Coves.

De otro lado, el monumento a Blas Infante situado en el kilómetro cuatro de la Carretera de Carmona, apareció la mañana de ayer con pinturas que hacían alusión a la unidad de España.

El Parlamento andaluz durante el homenaje institucional a Blas Infante
El Parlamento andaluz durante el homenaje institucional a Blas Infante

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